Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Niños enfermos. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Niños enfermos, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“La esperanza que se prolonga, es tormento del corazón: Mas árbol de vida es el deseo cumplido”
— Proverbios 13:12

“Oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”
— Mateo 9:12

“Instruye al niño en su carrera: Aun cuando fuere viejo no se apartará de ella”
— Proverbios 22:6

“Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, el que ensalza mi cabeza”
— Salmos 3:3

“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8
“Sanad los enfermos que en ella hubiere, decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios”
— Lucas 10:9

“PUES tú, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”
— 2 Timoteo 2:1

“AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres”
— 1 Timoteo 2:1

“Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, revolvía el agua; el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese”
— Juan 5:4

“Confesaos vuestras faltas unos á otros, rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”
— Santiago 5:16

“Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir simiente; parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó ser fiel el que lo había prometido”
— Hebreos 11:11
“Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, También á mí se me alegrará el corazón”
— Proverbios 23:15

“Muy amados, ahora somos hijos de Dios, aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es”
— 1 Juan 3:2

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores; nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios abatido”
— Isaías 53:4

“Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, no se cansarán, caminarán, no se fatigarán”
— Isaías 40:31
“El avisado ve el mal, escóndese: Mas los simples pasan, reciben el daño”
— Proverbios 22:3

“Reconoce asimismo en tu corazón, que como castiga el hombre á su hijo, así Jehová tu Dios te castiga”
— Deuteronomio 8:5

“El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”
— Salmos 103:3

“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad”
— Salmos 41:3

“Á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en nosotros”
— Efesios 3:20

“Acordarte has de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, por probarte, para saber lo que estaba en tu corazón, si habías de guardar ó no sus mandamientos”
— Deuteronomio 8:2

“Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre”
— Juan 1:12

“Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, á Jesucristo, al cual has enviado”
— Juan 17:3

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10

“El corazón alegre produce buena disposición: Mas el espíritu triste seca los huesos”
— Proverbios 17:22

“El pueblo que andaba en tinieblas vió gran luz: los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos”
— Isaías 9:2
“Del fruto de su boca el hombre comerá bien: Mas el alma de los prevaricadores hallará mal”
— Proverbios 13:2

“Mirad no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos”
— Mateo 18:10

“Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, él bendecirá tu pan tus aguas; yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”
— Éxodo 23:25

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, dieres oído á sus mandamientos, guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador”
— Éxodo 15:26

“He aquí, heredad de Jehová son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre”
— Salmos 127:3

“Fiel es Dios, por el cual sois llamados á la participación de su Hijo Jesucristo nuestro Señor”
— 1 Corintios 1:9

“Sáname, oh Jehová, seré sano; sálvame, seré salvo: porque tú eres mi alabanza”
— Jeremías 17:14
“Pon cuchillo á tu garganta, Si tienes gran apetito”
— Proverbios 23:2
“El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, entre los hermanos partirá la herencia”
— Proverbios 17:2
“Este empadronamiento primero fué hecho siendo Cirenio gobernador de la Siria”
— Lucas 2:2

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“Las sentencias de Salomón. EL hijo sabio alegra al padre; el hijo necio es tristeza de su madre”
— Proverbios 10:1

“Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración ruego, con hacimiento de gracias”
— Filipenses 4:6

“Mucho se alegrará el padre del justo: el que engendró sabio se gozará con él”
— Proverbios 23:24
“Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”
— Mateo 6:10
“Oye, hijo mío, recibe mis razones; se te multiplicarán años de vida”
— Proverbios 4:10
“Cuando sus hijos se acuerdan de sus altares de sus bosques, junto á los árboles verdes en los collados altos”
— Jeremías 17:2

“PROPUSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, no desmayar”
— Lucas 18:1

“El solamente es mi fuerte, mi salud; Es mi refugio, no resbalaré mucho”
— Salmos 62:2

“Díjome: Mi siervo eres, oh Israel, que en ti me gloriaré”
— Isaías 49:3

“Respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios”
— Lucas 1:35

“Como tú no sabes cuál es el camino del viento, ó como se crían los huesos en el vientre de la mujer preñada, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas”
— Eclesiastés 11:5
“Les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mí nombre, á mí recibe; cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande”
— Lucas 9:48

“El nacimiento de Jesucristo fué así: Que siendo María su madre desposada con José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo”
— Mateo 1:18

“Por tanto el mismo Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, parirá hijo, llamará su nombre Emmanuel”
— Isaías 7:14
“Les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíobreros á su mies”
— Lucas 10:2
“Los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simón, que es dicho Pedro, Andrés su hermano; Jacobo, hijo de Zebedeo, Juan su hermano”
— Mateo 10:2

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; el principado sobre su hombro: llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz”
— Isaías 9:6

“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; por su llaga fuimos nosotros curados”
— Isaías 53:5