Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Padre de raquel. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Padre de raquel, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.
“Jacob amó á Rachêl, dijo: Yo te serviré siete años por Rachêl tu hija menor”
— Génesis 29:18
“Así sirvió Jacob por Rachêl siete años: pareciéronle como pocos días, porque la amaba”
— Génesis 29:20
“Vió Jehová que Lea era aborrecida, abrió su matriz; pero Rachêl era estéril”
— Génesis 29:31
“Respondió Rachêl Lea, dijéronle: ¿Tenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre?”
— Génesis 31:14
“VIENDO Rachêl que no daba hijos á Jacob, tuvo envidia de su hermana, decía á Jacob: Dame hijos, ó si no, me muero”
— Génesis 30:1
“Entró también á Rachêl: amóla también más que á Lea: sirvió con él aún otros siete años”
— Génesis 29:30
“Labán había ido á trasquilar sus ovejas: Rachêl hurtó los ídolos de su padre”
— Génesis 31:19

“Estando aún él hablando con ellos Rachêl vino con el ganado de su padre, porque ella era la pastora”
— Génesis 29:9
“Jacob besó á Rachêl, alzó su voz, lloró”
— Génesis 29:11
“Los hijos de Rachêl: José, Benjamín”
— Génesis 35:24
“Así murió Rachêl, fué sepultada en el camino del Ephrata, la cual es Beth-lehem”
— Génesis 35:19

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, se entregó á sí mismo por mí”
— Gálatas 2:20

“Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, de amor, de templanza”
— 2 Timoteo 1:7

“El ladrón no viene sino para hurtar, matar, destruir: yo he venido para que tengan vida, para que la tengan en abundancia”
— Juan 10:10

“Conoceréis la verdad, la verdad os libertará”
— Juan 8:32
“Los hijos de Rachêl, mujer de Jacob: José Benjamín”
— Génesis 46:19

“Dijeron todos los del pueblo que estaban á la puerta con los ancianos: Testigos somos. Jehová haga á la mujer que entra en tu casa como á Rachêl á Lea, las cuales dos edificaron la casa de Israel; tú seas ilustre en Ephrata, tengas nombradía en Beth-lehem”
— Rut 4:11
“Concibió otra vez Bilha, la sierva de Rachêl, parió el hijo segundo á Jacob”
— Génesis 30:7

“Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, amar misericordia, humillarte para andar con tu Dios”
— Miqueas 6:8

“Acaeció que al salírsele el alma, (pues murió) llamó su nombre Benoni; mas su padre lo llamó Benjamín”
— Génesis 35:18
“Aconteció, que como había trabajo en su parir, díjole la partera: No temas, que también tendrás este hijo”
— Génesis 35:17
“Partieron de Beth-el, había aún como media legua de tierra para llegar á Ephrata, cuando parió Rachêl, hubo trabajo en su parto”
— Génesis 35:16

“He aquí, yo estoy á la puerta llamo: si alguno oyere mi voz abriere la puerta, entraré á él, cenaré con él, él conmigo”
— Apocalipsis 3:20
“Estos fueron los hijos de Bilha, la que dió Labán á Rachêl su hija, parió estos á Jacob; todas siete almas”
— Génesis 46:25
“Puso Jacob un título sobre su sepultura: este es el título de la sepultura de Rachêl hasta hoy”
— Génesis 35:20

“Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración ruego, con hacimiento de gracias”
— Filipenses 4:6

“Estad quietos, conoced que yo soy Dios: Ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra”
— Salmos 46:10

“Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado”
— Juan 15:12

“¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
— Romanos 8:31
“Entonces Labán juntó á todos los varones de aquel lugar, é hizo banquete”
— Génesis 29:22

“Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada”
— Romanos 8:18

“Á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en nosotros”
— Efesios 3:20
“Sucedió que, como Jacob vió á Rachêl, hija de Labán hermano de su madre, á las ovejas de Labán, el hermano de su madre, llegóse Jacob, removió la piedra de sobre la boca del pozo, abrevó el ganado de Labán hermano de su madre”
— Génesis 29:10
“Puso las siervas sus niños delante; luego á Lea á sus niños; á Rachêl á José los postreros”
— Génesis 33:2
“Él les dijo: ¿Tiene paz? ellos dijeron: Paz; he aquí Rachêl su hija viene con el ganado”
— Génesis 29:6
“¿No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, aun se ha comido del todo nuestro precio?”
— Génesis 31:15

“Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33
“Dijo Rachêl: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, he vencido. llamó su nombre Nephtalí”
— Génesis 30:8

“Jesús le dice: Yo soy el camino, la verdad, la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6
“Acordóse Dios de Rachêl, oyóla Dios, abrió su matriz”
— Génesis 30:22

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en esto pensad”
— Filipenses 4:8
“Él dijo: ¿Qué te daré? respondió Jacob: No me des nada: si hicieres por mí esto, volveré á apacentar tus ovejas”
— Génesis 30:31
“Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lea, el nombre de la menor, Rachêl”
— Génesis 29:16

“Respondió Jesús, díjole: Lo que yo hago, tú no entiendes ahora; mas lo entenderás después”
— Juan 13:7
“Aconteció, cuando Rachêl hubo parido á José, que Jacob dijo á Labán: Envíame, é iré á mi lugar, á mi tierra”
— Génesis 30:25

“Pedro les dice: Arrepentíos, bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; recibiréis el don del Espíritu Santo”
— Hechos 2:38

“Hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida”
— Juan 8:12

“Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, no se cansarán, caminarán, no se fatigarán”
— Isaías 40:31
“Dió Labán su sierva Zilpa á su hija Lea por criada”
— Génesis 29:24
“Cumple la semana de ésta, se te dará también la otra, por el servicio que hicieres conmigo otros siete años”
— Génesis 29:27

“Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos”
— Juan 15:13
“Los hijos de Bilha, sierva de Rachêl: Dan, Nephtalí”
— Génesis 35:25

“Reconócelo en todos tus caminos, él enderezará tus veredas”
— Proverbios 3:6
“Dame mis mujeres mis hijos, por las cuales he servido contigo, déjame ir; pues tú sabes los servicios que te he hecho”
— Génesis 30:26
“Dijo Rachêl: Juzgóme Dios, también oyó mi voz, dióme un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan”
— Génesis 30:6

“Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”
— Romanos 5:8
“Estos fueron los hijos de Rachêl, que nacieron á Jacob: en todas, catorce almas”
— Génesis 46:22
“En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, llévatelo. Jacob no sabía que Rachêl los había hurtado”
— Génesis 31:32
“Fué Rubén en tiempo de la siega de los trigos, halló mandrágoras en el campo, trájolas á Lea su madre: dijo Rachêl á Lea: Ruégote que me des de las mandrágoras de tu hijo”
— Génesis 30:14

“Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros”
— 1 Pedro 5:7

“Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe”
— Gálatas 5:22

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos”
— Mateo 5:16
“Voz fué oída en Ramá, Grande lamentación, lloro gemido: Rachêl que llora sus hijos, no quiso ser consolada, porque perecieron”
— Mateo 2:18
“Entonces dijo Labán á Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me has de servir de balde? declárame qué será tu salario”
— Génesis 29:15

“Todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, no á los hombres”
— Colosenses 3:23

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Sucedió que á la noche tomó á Lea su hija, se la trajo: él entró á ella”
— Génesis 29:23

“Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta”
— Santiago 2:26

“Porque ninguna cosa es imposible para Dios”
— Lucas 1:37

“Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán”
— Mateo 6:34

“ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven”
— Hebreos 11:1
“Ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de mi hijo? dijo Rachêl: Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo”
— Génesis 30:15

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, no estribes en tu prudencia”
— Proverbios 3:5

“La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, no de mal, para daros el fin que esperáis”
— Jeremías 29:11

“Mas á causa de las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, cada una tenga su marido”
— 1 Corintios 7:2

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
— Filipenses 4:13
“Dijo Jacob á Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo es cumplido para que cohabite con ella”
— Génesis 29:21

“Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud á todo aquel que cree; al Judío primeramente también al Griego”
— Romanos 1:16
“Jacob dijo á Rachêl como él era hermano de su padre, como era hijo de Rebeca: ella corrió, dió las nuevas á su padre”
— Génesis 29:12
“Tomó Rachêl los ídolos, púsolos en una albarda de un camello, sentóse sobre ellos: tentó Labán toda la tienda no los halló”
— Génesis 31:34
“Llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo”
— Génesis 30:24

“No os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable perfecta”
— Romanos 12:2

“No os engañeis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”
— Gálatas 6:7
“Hizo Jacob así, cumplió la semana de aquélla: él le dió á Rachêl su hija por mujer”
— Génesis 29:28
“Dió Labán á Rachêl su hija por criada á su sierva Bilha”
— Génesis 29:29
“Los ojos de Lea eran tiernos, pero Rachêl era de lindo semblante de hermoso parecer”
— Génesis 29:17

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Porque cuando yo venía de Padan-aram, se me murió Rachêl en la tierra de Canaán, en el camino, como media legua de tierra viniendo á Ephrata; sepultéla allí en el camino de Ephrata, que es Bethlehem”
— Génesis 48:7
“Venida la mañana, he aquí que era Lea: él dijo á Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿no te he servido por Rachêl? ¿por qué, pues, me has engañado?”
— Génesis 29:25
“Jacob se enojaba contra Rachêl, decía: ¿Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?”
— Génesis 30:2

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1
“Envió Jacob, llamó á Rachêl á Lea al campo á sus ovejas”
— Génesis 31:4
“Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos hombres junto al sepulcro de Rachêl, en el término de Benjamín, en Selsah, los cuales te dirán: Las asnas que habías ido á buscar, se han hallado; tu padre pues ha dejado ya el negocio de las asnas, si bien está angustioso por vosotros, diciendo: ¿Qué haré acerca de mi hijo?”
— 1 Samuel 10:2