Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Deja que los niños vengan. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Deja que los niños vengan, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.
“De cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él”
— Lucas 18:17

“Vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino fhhijos; sino fh amonestación del Señor”
— Efesios 6:4

“Viéndolo Jesús, se enojó, les dijo: Dejad los niños venir, no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios”
— Marcos 10:14

“Jesús dijo: Dejad á los niños, no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos”
— Mateo 19:14
“De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él”
— Marcos 10:15

“Dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”
— Mateo 18:3
“Hermanos, no seáis niños en el sentido, sino sed niños en la malicia: empero perfectos en el sentido”
— 1 Corintios 14:20
“Mas Jesús llamándolos, dijo: Dejad los niños venir á mí, no los impidáis; porque de tales es el reino de Dios”
— Lucas 18:16

“Instruye al niño en su carrera: Aun cuando fuere viejo no se apartará de ella”
— Proverbios 22:6
“Le presentaban niños para que los tocase; los discípulos reñían á los que los presentaban”
— Marcos 10:13

“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud”
— 1 Pedro 2:2
“Yo soy JEHOVA tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos”
— Éxodo 20:2
“Entonces se llegaron á él los Fariseos, tentándole, diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar á su mujer por cualquiera causa?”
— Mateo 19:3
“Cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, que se le anegase en el profundo de la mar”
— Mateo 18:6

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones”
— Santiago 1:2
“¿Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día noche, aunque sea longánime acerca de ellos?”
— Lucas 18:7

“Las repetirás á tus hijos, hablarás de ellas estando en tu casa, andando por el camino, al acostarte, cuando te levantes”
— Deuteronomio 6:7
“Este era en el principio con Dios”
— Juan 1:2

“Este vino á Jesús de noche, díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él”
— Juan 3:2
“Habiendo puesto sobre ellos las manos se partió de allí”
— Mateo 19:15

“Por lo cual, dejando toda inmundicia superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida, la cual puede hacer salvas vuestras almas”
— Santiago 1:21
“Pero él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre”
— Lucas 18:4

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”
— Juan 3:5
“El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, entre los hermanos partirá la herencia”
— Proverbios 17:2

“Los de sobre la piedra, son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; mas éstos no tienen raíces; que á tiempo creen, en el tiempo de la tentación se apartan”
— Lucas 8:13
“Sea el nombre de Jehová bendito, Desde ahora para siempre”
— Salmos 113:2
“Tomando un niño, púsolo en medio de ellos; tomándole en sus brazos, les dice”
— Marcos 9:36
“Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”
— Mateo 25:34
“Dos hombres subieron al templo á orar: el uno Fariseo, el otro publicano”
— Lucas 18:10
“De la boca de los chiquitos de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer cesar al enemigo, al que se venga”
— Salmos 8:2

“Respondió Jesús, díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios”
— Juan 3:3

“Honra á tu padre á tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”
— Éxodo 20:12
“Circuncidó Abraham á su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había mandado”
— Génesis 21:4
“Habla á toda la congregación de los hijos de Israel, diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios”
— Levítico 19:2

“El hace habitar en familia á la estéril, Gozosa en ser madre de hijos. Aleluya”
— Salmos 113:9

“Hijos, obedeced á vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor”
— Colosenses 3:20

“Las enseñaréis á vuestros hijos, hablando de ellas, ora sentado en tu casa, ó andando por el camino, cuando te acuestes, cuando te levantes”
— Deuteronomio 11:19

“Cada uno temerá á su madre á su padre, mis sábados guardaréis: Yo Jehová vuestro Dios”
— Levítico 19:3

“Así que, cualquiera que se humillare como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos”
— Mateo 18:4
“Alzó sus ojos, vió las mujeres los niños, dijo: ¿Qué te tocan éstos? él respondió: Son los niños que Dios ha dado á tu siervo”
— Génesis 33:5

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“El necio menosprecia el consejo de su padre: Mas el que guarda la corrección, vendrá á ser cuerdo”
— Proverbios 15:5
“Para que te vaya bien, seas de larga vida sobre la tierra”
— Efesios 6:3

“He aquí, heredad de Jehová son los hijos: Cosa de estima el fruto del vientre”
— Salmos 127:3

“Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos”
— Mateo 5:3

“Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre”
— Juan 1:12

“Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, el que ensalza mi cabeza”
— Salmos 3:3

“Corona de los viejos son los hijos de los hijos; la honra de los hijos, sus padres”
— Proverbios 17:6
“El que habla lengua extraña, á sí mismo se edifica; mas el que porfetiza, edifica á la iglesia”
— 1 Corintios 14:4
“Díjome: He aquí que tú concebirás, parirás un hijo: por tanto, ahora no bebas vino, ni sidra, ni comas cosa inmunda; porque este niño desde el vientre será Nazareo á Dios hasta el día de su muerte”
— Jueces 13:7
“Por esto dejará el hombre á su padre á su madre, se juntará á su mujer”
— Marcos 10:7

“La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la hará alejar de él”
— Proverbios 22:15

“La lengua de los sabios adornará la sabiduría: Mas la boca de los necios hablará sandeces”
— Proverbios 15:2
“Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á él diciendo: Hazme justicia de mi adversario”
— Lucas 18:3

“Mirad no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos”
— Mateo 18:10
“Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, orase; los discípulos les riñeron”
— Mateo 19:13
“Mas él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?”
— Marcos 10:3
“Traían á él los niños para que los tocase; lo cual viendo los discípulos les reñían”
— Lucas 18:15
“Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí”
— Marcos 9:39

“Honra á tu padre á tu madre, que es el primer mandamiento con promesa”
— Efesios 6:2
“Muchos le reñían, que callase: mas él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí”
— Marcos 10:48
“Llamando Jesús á un niño, le puso en medio de ellos”
— Mateo 18:2
“Él respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, macho hembra los hizo”
— Mateo 19:4

“Cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe”
— Mateo 18:5