Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Getsemaní. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Getsemaní, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.
“Entonces llegó Jesús con ellos á la aldea que se llama Gethsemaní, dice á sus discípulos: Sentaos aquí, hasta que vaya allí ore”
— Mateo 26:36
“Otra vez fué, segunda vez, oró diciendo. Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad”
— Mateo 26:42

“Éndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú”
— Mateo 26:39
“COMO Jesús hubo dicho estas cosas, salióse con sus discípulos tras el arroyo de Cedrón, donde estaba un huerto, en el cual entró Jesús sus discípulos”
— Juan 18:1
“Vienen al lugar que se llama Gethsemaní, dice á sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro”
— Marcos 14:32

“Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya”
— Lucas 22:42
“Entonces Jesús les dice: Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí, velad conmigo”
— Mateo 26:38
“Saliendo, se fué, como solía, al monte de las Olivas; sus discípulos también le siguieron”
— Lucas 22:39

“Como llegó á aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación”
— Lucas 22:40
“Tomando á Pedro, á los dos hijos de Zebedeo, comenzó á entristecerse á angustiarse en gran manera”
— Mateo 26:37
“Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al siervo del pontífice, le cortó la oreja derecha. el siervo se llamaba Malco”
— Juan 18:10

“Porque también á nosotros se nos ha evangelizado como á ellos; mas no les aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fe”
— Hebreos 4:2

“Empero de aquel día de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre”
— Marcos 13:32
“Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís: ¿podéis beber el vaso que yo he de beber, ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? ellos le dicen: Podemos”
— Mateo 20:22
“Uno de los siervos del pontífice, pariente de aquél á quien Pedro había cortado la oreja, le dice: ¿No te vi yo en el huerto con él?”
— Juan 18:26

“De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el apóstol es mayor que el que le envió”
— Juan 13:16
“Velad orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad es presto, mas la carne enferma”
— Marcos 14:38
“Hasta el día en que, habiendo dado mandamientos por el Espíritu Santo á los apóstoles que escogió, fué recibido arriba”
— Hechos 1:2

“No puedo yo de mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: mi juicio es justo; porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre”
— Juan 5:30
“Decían: No en el día de la fiesta, porque no se haga alboroto del pueblo”
— Marcos 14:2
“Uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, le cortó la oreja”
— Marcos 14:47
“Toma consigo á Pedro á Jacobo á Juan, comenzó á atemorizarse, á angustiarse”
— Marcos 14:33

“Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración ruego, con hacimiento de gracias”
— Filipenses 4:6
“Tuvieron consejo para prender por engaño á Jesús, matarle”
— Mateo 26:4
“En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando amamos á Dios, guardamos sus mandamientos”
— 1 Juan 5:2
“Entonces echados fuera todos, Pedro puesto de rodillas, oró; vuelto al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. ella abrió los ojos, viendo á Pedro, incorporóse”
— Hechos 9:40
“Éndose un poco adelante, se postró en tierra, oro que si fuese posible, pasase de él aquella hora”
— Marcos 14:35
“Si es que habéis oído la dispensación de la gracia de Dios que me ha sido dada para con vosotros”
— Efesios 3:2
“Que aun no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado”
— Hebreos 12:4

“Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió”
— Juan 6:38

“Cumplid mi gozo; que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”
— Filipenses 2:2

“EN el principio era el Verbo, el Verbo era con Dios, el Verbo era Dios”
— Juan 1:1

“Velad orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma”
— Mateo 26:41

“Como les dijo, Yo soy, volvieron atrás, cayeron en tierra”
— Juan 18:6
“Estando él aún hablando, he aquí una turba; el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; llegóse á Jesús para besarlo”
— Lucas 22:47
“Despierta, despierta, levántate, oh Jerusalem, que bebiste de la mano de Jehová el cáliz de su furor; las heces del cáliz de aturdimiento bebiste, chupaste”
— Isaías 51:17
“Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. tocando su oreja, le sanó”
— Lucas 22:51

“Por esta causa doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo”
— Efesios 3:14

“Á la hora de nona, exclamó Jesús á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mío, Díos mío, ¿por qué me has desamparado?”
— Marcos 15:34
“Saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron para que llevase su cruz”
— Mateo 27:32
“He aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, é hiriendo á un siervo del pontífice, le quitó la oreja”
— Mateo 26:51
“Yo el Padre una cosa somos”
— Juan 10:30
“Vino á él una mujer, teniendo un vaso de alabastro de unguento de gran precio, lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado á la mesa”
— Mateo 26:7
“Él se apartó de ellos como un tiro de piedra; puesto de rodillas oró”
— Lucas 22:41

“También todos los que quieren vivir píamente en Cristo Jesús, padecerán persecución”
— 2 Timoteo 3:12

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado de la muerte”
— Romanos 8:2
“Vino, los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados”
— Mateo 26:43

“Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público”
— Mateo 6:6
“Le apareció un ángel del cielo confortándole”
— Lucas 22:43

“Entonces vino á sus discípulos díceles: Dormid ya, descansad: he aquí ha llegado la hora, el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores”
— Mateo 26:45
“Estando Jesús en Bethania, en casa de Simón el leproso”
— Mateo 26:6

“A fin de conocerle, la virtud de su resurrección, la participación de sus padecimientos, en conformidad á su muerte”
— Filipenses 3:10
“Ahora está turbada mi alma; ¿qué diré? Padre, sálvame de esta hora. Mas por esto he venido en esta hora”
— Juan 12:27

“Entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce”
— Lucas 22:3

“El diablo entonces le dejó: he aquí los ángeles llegaron le servían”
— Mateo 4:11

“Sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados”
— Romanos 8:28
“Jesús entonces dijo á Pedro: Mete tu espada en la vaina: el vaso que el Padre me ha dado, ¿no lo tengo de beber?”
— Juan 18:11

“Aconteció que, como todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fué bautizado; orando, el cielo se abrió”
— Lucas 3:21

“A los cuales, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoles por cuarenta días, hablándo les del reino de Dios”
— Hechos 1:3

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel justo para que nos perdone nuestros pecados, nos limpie de toda maldad”
— 1 Juan 1:9

“Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables homicidas, á los fornicarios hechiceros, á los idólatras, á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego azufre, que es la muerte segunda”
— Apocalipsis 21:8
“Entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, su vestido blanco resplandeciente”
— Lucas 9:29
“También Judas, el que le entregaba, sabía aquel lugar; porque muchas veces Jesús se juntaba allí con sus discípulos”
— Juan 18:2
“Estando en agonía, oraba más intensamente: fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”
— Lucas 22:44

“Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias”
— Colosenses 4:2

“La cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, que le entregase”
— Juan 13:2
“Vino á sus discípulos, los halló durmiendo, dijo á Pedro: ¿Así no habéis podido velar conmigo una hora?”
— Mateo 26:40

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Este era en el principio con Dios”
— Juan 1:2
“Les dice: Está muy triste mi alma, hasta la muerte: esperad aquí velad”
— Marcos 14:34
“Judas pues tomando una compañía, ministros de los pontífices de los Fariseos, vino allí con linternas antorchas, con armas”
— Juan 18:3
“Decía: Abba, Padre, todas las cosas son á ti posibles: traspasa de mí este vaso; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú”
— Marcos 14:36