Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Memoria después de la muerte. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Memoria después de la muerte, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“No temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma el cuerpo en el infierno”
— Mateo 10:28

“Que si vivimos, para el Señor vivimos; si morimos, para el Señor morimos. Así que, ó que vivamos, ó que muramos, del Señor somos”
— Romanos 14:8

“El polvo se torne á la tierra, como era, el espíritu se vuelva á Dios que lo dió”
— Eclesiastés 12:7

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; la muerte no será más; no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4

“Dícele Jesús: Yo soy la resurrección la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”
— Juan 11:25

“Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza”
— 1 Tesalonicenses 4:13

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara tu cayado me infundirán aliento”
— Salmos 23:4

“De la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez, después el juicio”
— Hebreos 9:27

“Mas confiamos, más quisiéramos partir del cuerpo, estar presentes al Señor”
— 2 Corintios 5:8

“Porque para mí el vivir es Cristo, el morir es ganancia”
— Filipenses 1:21

“Abriéronse los sepulcros, muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron”
— Mateo 27:52
“Respondió Jesús, díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, no sabes esto?”
— Juan 3:10

“No tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. He aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros á la cárcel, para que seáis probados, tendréis tribulación de diez días. Sé fiel hasta la muerte, yo te daré la corona de la vida”
— Apocalipsis 2:10

“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo”
— Juan 3:13

“Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”
— 2 Corintios 5:21

“Teniendo esperanza en Dios que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos, la cual también ellos esperan”
— Hechos 24:15

“Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros”
— 1 Pedro 5:7
“Varones hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que murió, fué sepultado, su sepulcro está con nosotros hasta del día de hoy”
— Hechos 2:29
“Os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre”
— Mateo 26:29

“NO se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”
— Juan 14:1

“Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada”
— Romanos 8:18

“Todo lo que te viniere á la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el sepulcro, adonde tú vas, no hay obra, ni industria, ni ciencia, ni sabiduría”
— Eclesiastés 9:10

“Saldrá su espíritu, tornaráse en su tierra: En aquel día perecerán sus pensamientos”
— Salmos 146:4
“Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, púsose en medio, dijo: Paz á vosotros”
— Juan 20:26

“Porque he aquí que yo crío nuevos cielos nueva tierra: de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento”
— Isaías 65:17

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10

“Porque también Cristo padeció una vez por los injustos, para llevarnos á Dios, siendo á la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu”
— 1 Pedro 3:18

“PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos”
— 2 Corintios 5:1

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, os recordará todas las cosas que os he dicho”
— Juan 14:26

“He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados”
— 1 Corintios 15:51

“Esto empero digo, hermanos: que la carne la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción”
— 1 Corintios 15:50

“Estimada es en los ojos de Jehová La muerte de sus santos”
— Salmos 116:15
“Que fué sepultado, que resucitó al tercer día, conforme á las Escrituras”
— 1 Corintios 15:4

“También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra vez os veré, se gozará vuestro corazón, nadie quitará de vosotros vuestro gozo”
— Juan 16:22

“Porque no tenemos aquí ciudad permanente, mas buscamos la por venir”
— Hebreos 13:14

“En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, al polvo serás tornado”
— Génesis 3:19

“Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables homicidas, á los fornicarios hechiceros, á los idólatras, á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego azufre, que es la muerte segunda”
— Apocalipsis 21:8

“Venid á mí todos los que estáis trabajados cargados, que yo os haré descansar”
— Mateo 11:28

“La memoria del justo será bendita: Mas el nombre de los impíos se pudrirá”
— Proverbios 10:7

“Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; salvará á los contritos de espíritu”
— Salmos 34:18

“Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, á causa del pecado, condenó al pecado en la carne”
— Romanos 8:3

“Irán éstos al tormento eterno, los justos á la vida eterna”
— Mateo 25:46

“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24

“El infierno la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda”
— Apocalipsis 20:14

“Porque ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”
— 2 Corintios 8:9

“La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida”
— Juan 5:24

“Sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados”
— Romanos 8:28

“Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó”
— Romanos 8:37
“Es palabra fiel: Que si somos muertos con él, también viviremos con él”
— 2 Timoteo 2:11

“Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de ser desatado, estar con Cristo, lo cual es mucho mejor”
— Filipenses 1:23

“Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, alentó en su nariz soplo de vida; fué el hombre en alma viviente”
— Génesis 2:7

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. El que venciere, no recibirá daño de la muerte segunda”
— Apocalipsis 2:11

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros”
— Juan 14:2

“En el camino de la justicia está la vida; la senda de su vereda no es muerte”
— Proverbios 12:28

“Mi carne mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón mi porción es Dios para siempre”
— Salmos 73:26

“Jesús le dice: Yo soy el camino, la verdad, la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6

“Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso”
— Lucas 23:43

“Bendito sea el Dios Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, el Dios de toda consolación”
— 2 Corintios 1:3

“Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, con trompeta de Dios, descenderá del cielo; los muertos en Cristo resucitarán primero”
— 1 Tesalonicenses 4:16

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“El que vivo, he sido muerto; he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. tengo las llaves del infierno de la muerte”
— Apocalipsis 1:18

“Oí una voz del cielo que me decía: Escribe: Bienaventurados los muertos que de aquí adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, que descansarán de sus trabajos; porque sus obras con ellos siguen”
— Apocalipsis 14:13

“Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”
— Filipenses 3:20

“Porque así como en Adam todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados”
— 1 Corintios 15:22

“Porque los que viven saben que han de morir: mas los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido”
— Eclesiastés 9:5

“Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
— Romanos 6:23

“El postrer enemigo que será deshecho, será la muerte”
— 1 Corintios 15:26

“Bienaventurado santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos; antes serán sacerdotes de Dios de Cristo, reinarán con él mil años”
— Apocalipsis 20:6

“Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación”
— Mateo 5:4