Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Nefilim. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Nefilim, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.
“Estos fueron hijos de Rapha en Gath, los cuales cayeron por mano de David de sus siervos”
— 1 Crónicas 20:8

“Porque si Dios no perdonó á los ángeles que habían pecado, sino que habiéndolos despeñado en el infierno con cadenas de oscuridad, los entregó para ser reservados al juicio”
— 2 Pedro 2:4
“Un día vinieron los hijos de Dios á presentarse delante de Jehová, entre los cuales vino también Satán”
— Job 1:6
“Estos cuatro le habían nacido al gigante en Gath, los cuales cayeron por la mano de David, por la mano de sus siervos”
— 2 Samuel 21:22
“También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes: éramos nosotros, á nuestro parecer, como langostas; así les parecíamos á ellos”
— Números 13:33
“Había gigantes en la tierra en aquellos días, también después que entraron los hijos de Dios á las hijas de los hombres, les engendraron hijos: éstos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de nombre”
— Génesis 6:4
“(Los Emimeos habitaron en ella antes, pueblo grande, numeroso, alto como fhnumeroso, alto como fh gigantes”
— Deuteronomio 2:10

“Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomáronse mujeres, escogiendo entre todas”
— Génesis 6:2
“Porque sólo Og rey de Basán había quedado de los gigantes que quedaron. He aquí su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabbath de los hijos de Ammón?; la longitud de ella de nueve codos, su anchura de cuatro codos, al codo de un hombre”
— Deuteronomio 3:11
“Después hubo otra guerra en Gath, donde hubo un hombre de grande altura, el cual tenía doce dedos en las manos, otros doce en los pies, veinticuatro en todos: también era de lo hijos del gigante”
— 2 Samuel 21:20
“ACAECIO que, cuando comenzaron los hombres á multiplicarse sobre la faz de la tierra, les nacieron hijas”
— Génesis 6:1
“En el cual también fué predicó á los espíritus encarcelados”
— 1 Pedro 3:19

“Enemistad pondré entre ti la mujer, entre tu simiente la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, tú le herirás en el calcañar”
— Génesis 3:15
“Jehová me habló, diciendo”
— Deuteronomio 2:2
“Entonces el rey llamó á los Gabaonitas, hablóles. (Los Gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino del residuo de los Amorrheos, á los cuales los hijos de Israel habían hecho juramento: mas Saúl había procurado matarlos con motivo de celo por los hijos de Israel de Judá.)”
— 2 Samuel 21:2
“En el año décimocuarto vino Chêdorlaomer, los reyes que estaban de su parte, derrotaron á los Raphaitas en Ashteroth-carnaim, á los Zuzitas en Ham, á los Emitas en Shave-Kiriataim”
— Génesis 14:5
“Todo el reino de Og en Basán, el cual reinó en Astaroth Edrei, el cual había quedado del residuo de los Rapheos; pues Moisés los hirió, echó”
— Josué 13:12
“Otra segunda guerra hubo después en Gob contra los Filisteos: entonces Sibechâi Husathita hirió á Saph, que era de los hijos del gigante”
— 2 Samuel 21:18

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“Él vino por toda la tierra al rededor del Jordán predicando el bautismo del arrepentimiento para la remisión de pecados”
— Lucas 3:3

“Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre”
— Juan 1:12
“Yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá”
— Génesis 6:17

“Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, á causa del pecado, condenó al pecado en la carne”
— Romanos 8:3
“Mas Hebrón fué antes llamada Chîriath-arba; fué Arba un hombre grande entre los Anaceos. la tierra tuvo reposo de las guerras”
— Josué 14:15
“Ninguno de los Anaceos quedó en la tierra de los hijos de Israel; solamente quedaron en Gaza, en Gath, en Asdod”
— Josué 11:22
“Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios”
— Romanos 8:19
“De esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, de treinta codos su altura”
— Génesis 6:15
“OTRO día aconteció que vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, Satán vino también entre ellos pareciendo delante de Jehová”
— Job 2:1
“Volvió á haber guerra en Gath, donde hubo un hombre de grande estatura, el cual tenía seis dedos en pies manos, en todos veinticuatro: también era hijo de Rapha”
— 1 Crónicas 20:6
“Miró Dios la tierra, he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”
— Génesis 6:12

“Aprended á hacer bien: buscad juicio, restituid al agraviado, oid en derecho al huérfano, amparad á la viuda”
— Isaías 1:17
“Vituperaron entre los hijos de Israel la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga á sus moradores; todo el pueblo que vimos en medio de ella, son hombres de grande estatura”
— Números 13:32
“Pueblo grande, numeroso, alto, como los Anaceos; á los cuales Jehová destruyó de delante de los Ammonitas, quienes les sucedieron, habitaron en su lugar”
— Deuteronomio 2:21
“En esto Isbi-benob, el cual era de los hijos del gigante, el peso de cuya lanza era de trescientos siclos de metal, tenía él ceñida una nueva espada, trató de herir á David”
— 2 Samuel 21:16
“Otra guerra hubo en Gob contra los Filisteos, en la cual Elhanan, hijo de Jaare-oregim de Beth-lehem, hirió á Goliath Getheo, el asta de cuya lanza era como un enjullo de telar”
— 2 Samuel 21:19
“Salmo de David. DAD á Jehová, oh hijos de fuertes, Dad á Jehová la gloria la fortaleza”
— Salmos 29:1
“Por suerte dióseles su heredad, como Jehová lo había mandado por Moisés, que diese á las nueve tribus á la media tribu”
— Josué 14:2

“Mas os habéis llegado al monte de Sión, á la ciudad del Dios vivo, Jerusalem la celestial, á la compañía de muchos millares de ángeles”
— Hebreos 12:22
“Díjome Jehová: No tengas temor de él, porque en tu mano he entregado á él á todo su pueblo, su tierra: harás con él como hiciste con Sehón rey Amorrheo, que habitaba en Hesbón”
— Deuteronomio 3:2

“Pues que os celo con celo de Dios; porque os he desposado á un marido, para presentaros como una virgen pura á Cristo”
— 2 Corintios 11:2

“Muy amados, ahora somos hijos de Dios, aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es”
— 1 Juan 3:2
“Tomó David la corona de su rey de encima de su cabeza, hallóla de peso de un talento de oro, había en ella piedras preciosas; fué puesta sobre la cabeza de David. Además de esto sacó de la ciudad un muy gran despojo”
— 1 Crónicas 20:2
“Volvióse á levantar guerra con los Filisteos; é hirió Elhanán hijo de Jair á Lahmi, hermano de Goliath Getheo, el asta de cuya lanza era como un enjullo de tejedores”
— 1 Crónicas 20:5
“Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fué en sus generaciones; con Dios caminó Noé”
— Génesis 6:9
“Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo; porque es más fuerte que nosotros”
— Números 13:31
“Arrepintióse Jehová de haber hecho hombre en la tierra, pesóle en su corazón”
— Génesis 6:6
“Después parió á su hermano Abel. fué Abel pastor de ovejas, Caín fué labrador de la tierra”
— Génesis 4:2
“Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy á los hijos de Israel: de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos”
— Números 13:2
“La corrupción no es suya: á sus hijos la mancha de ellos, Generación torcida perversa”
— Deuteronomio 32:5
“Dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad una torre, cuya cúspide llegue al cielo; hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra”
— Génesis 11:4
“Jehová dijo á Satán: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida”
— Job 2:6

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios”
— Romanos 8:14
“Cuanto á aquello que viste, el hierro mezclado con tiesto de barro, mezclaránse con simiente humana, mas no se pegarán el uno con el otro, como el hierro no se mistura con el tiesto”
— Daniel 2:43
“Dijo Jehová á Satán: ¿De dónde vienes? respondiendo Satán á Jehová, dijo: De rodear la tierra, de andar por ella”
— Job 1:7
“Porque eres pueblo santo á Jehová tu Dios, Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo singular de entre todos los pueblos que están sobre la haz de la tierra”
— Deuteronomio 14:2
“Por gigantes eran ellos también contados, como los Anaceos; los Moabitas los llaman Emimeos”
— Deuteronomio 2:11

“Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”
— Gálatas 3:26
“Corrompióse la tierra delante de Dios, estaba la tierra llena de violencia”
— Génesis 6:11

“Estando preñada, clamaba con dolores de parto, sufría tormento por parir”
— Apocalipsis 12:2
“Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios”
— Lucas 3:38

“Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios”
— Mateo 5:9
“De todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho hembra serán”
— Génesis 6:19

“MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él”
— 1 Juan 3:1
“Entonces Caleb hizo callar el pueblo delante de Moisés, dijo: Subamos luego, poseámosla; que más podremos que ella”
— Números 13:30

“HIJOS sois de Jehová vuestro Dios: no os sajaréis, ni pondréis calva sobre vuestros ojos por muerto”
— Deuteronomio 14:1
“Salió entonces un varón del campo de los Filisteos que se puso entre los dos campos, el cual se llamaba Goliath, de Gath, tenía de altura seis codos un palmo”
— 1 Samuel 17:4

“Cuando las estrellas todas del alba alababan, se regocijaban todos los hijos de Dios?”
— Job 38:7

“Fué lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fué arrojado en tierra, sus ángeles fueron arrojados con él”
— Apocalipsis 12:9
“Vió Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”
— Génesis 6:5

“Dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento veinte años”
— Génesis 6:3

“No olvidéis la hospitalidad, porque por ésta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”
— Hebreos 13:2
“Yo destruí delante de ellos al Amorrheo, cuya altura era como la altura de los cedros, fuerte como un alcornoque; destruí su fruto arriba, sus raíces abajo”
— Amós 2:9

“Porque en la resurrección, ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres marido; mas son como los ángeles de Dios en el cielo”
— Mateo 22:30
“Muertos son, no vivirán: han fallecido, no resucitarán: porque los visitaste, destruiste, deshiciste toda su memoria”
— Isaías 26:14
“Respondió él dijo: He aquí que yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego, ningún daño hay en ellos: el parecer del cuarto es semejante á hijo de los dioses”
— Daniel 3:25
“No yacerán con los fuertes que cayeron de los incircuncisos, los cuales descendieron al sepulcro con sus armas de guerra, pusieron sus espadas debajo de sus cabezas: mas sus pecados estarán sobre sus huesos, porque fueron terror de fuertes en la tierra de los vivientes”
— Ezequiel 32:27