Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Templo. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Templo, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, que no sois vuestros?”
— 1 Corintios 6:19
“¿O no sabéis que hemos de juzgar á los angeles? ¿cuánto más las cosas de este siglo?”
— 1 Corintios 6:3

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“¿qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré andaré en ellos; seré el Dios de ellos, ellos serán mi pueblo”
— 2 Corintios 6:16

“Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal: porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”
— 1 Corintios 3:17

“¿No sabéis que sois templo de Dios, que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”
— 1 Corintios 3:16

“De repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados”
— Hechos 2:2

“¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?”
— 1 Corintios 6:2

“En el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor”
— Efesios 2:21

“En mi angustia invoqué á Jehová, clamé á mi Dios: El oyó mi voz desde su templo, mi clamor llegó delante de él, á sus oídos”
— Salmos 18:6
“La bestia que vi, era semejante á un leopardo, sus pies como de oso, su boca como boca de león. el dragón le dió su poder, su trono, grande potestad”
— Apocalipsis 13:2

“No os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu”
— Efesios 5:18

“Porque ninguno aborreció jamás á su propia carne, antes la sustenta regala, como también Cristo á la iglesia”
— Efesios 5:29

“Daré á mis dos testigos, ellos profetizarán por mil doscientos sesenta días, vestidos de sacos”
— Apocalipsis 11:3
“Serán puestos brazos de su parte; contaminarán el santuario de fortaleza, quitarán el continuo sacrificio, pondrán la abominación espantosa”
— Daniel 11:31
“Estas son las dos olivas, los dos candeleros que están delante del Dios de la tierra”
— Apocalipsis 11:4

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
— 2 Corintios 5:17
“Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno que pueda juzgar entre sus hermanos”
— 1 Corintios 6:5

“Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios”
— 1 Corintios 6:10

“Las viandas para el vientre, el vientre para las viandas; empero á él á ellas deshará Dios. Mas el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; el Señor para el cuerpo”
— 1 Corintios 6:13

“Porque todavía sois carnales: pues habiendo entre vosotros celos, contiendas, disensiones, ¿no sois carnales, áis como hombres?”
— 1 Corintios 3:3

“El que dice, Yo le he conocido, no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, no hay verdad en él”
— 1 Juan 2:4

“Asimismo también las mujeres, ataviándose en hábito honesto, con vergüenza modestia; no con cabellos encrespados, u oro, ó perlas, ó vestidos costosos”
— 1 Timoteo 2:9
“Oyeron una grande voz del cielo, que les decía: Subid acá. subieron al cielo en una nube, sus enemigos los vieron”
— Apocalipsis 11:12

“Huid la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre hiciere, fuera del cuerpo es; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”
— 1 Corintios 6:18

“Prendió al dragón, aquella serpiente antigua, que es el Diablo Satanás, le ató por mil años”
— Apocalipsis 20:2
“Porque el tabernáculo fué hecho: el primero, en que estaban las lámparas, la mesa, los panes de la proposición; lo que llaman el Santuario”
— Hebreos 9:2

“El Dios que hizo el mundo todas las cosas que en él hay, éste, como sea Señor del cielo de la tierra, no habita en templos hechos de manos”
— Hechos 17:24

“No os engañnadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición”
— 2 Tesalonicenses 2:3

“En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia”
— Efesios 2:2

“Aquel Verbo fué hecho carne, habitó entre nosotros (vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia de verdad”
— Juan 1:14
“Que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca”
— 2 Tesalonicenses 2:2

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
— Filipenses 4:13

“No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”
— Gálatas 3:28
“Dijeron luego los Judíos: En cuarenta seis años fue este templo edificado, ¿tú en tres días lo levantarás?”
— Juan 2:20

“Jesús le dice: Yo soy el camino, la verdad, la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6

“Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos ó Griegos, ora siervos ó libres; todos hemos bebido de un mismo Espíritu”
— 1 Corintios 12:13

“No os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable perfecta”
— Romanos 12:2

“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud”
— 1 Pedro 2:2

“Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espitirual, un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo”
— 1 Pedro 2:5

“Porque sus juicios son verdaderos justos; porque él ha juzgado á la grande ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella”
— Apocalipsis 19:2
“En otra semana confirmará el pacto á muchos, á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, esto hasta una entera consumación; derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado”
— Daniel 9:27

“Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda)”
— Mateo 24:15
“Sabéis que cuando erais Gentiles, ibais, como erais llevados, a los ídolos mudos”
— 1 Corintios 12:2
“Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia; porque es el número de hombre: el número de ella, seiscientos sesenta seis”
— Apocalipsis 13:18

“Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, avaricia, que es idolatría”
— Colosenses 3:5

“A Euodias ruego, á Syntychê exhorto, que sientan lo mismo en el Señor”
— Filipenses 4:2

“No haréis rasguños en vuestra carne por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna: Yo Jehová”
— Levítico 19:28
“Este era en el principio con Dios”
— Juan 1:2

“Huye también los deseos juveniles; sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón”
— 2 Timoteo 2:22
“Con la cual han fornicado los reyes de la tierra, los que moran en la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación”
— Apocalipsis 17:2

“Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso; mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, de la venidera”
— 1 Timoteo 4:8

“Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne de los pensamientos; éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás”
— Efesios 2:3

“Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís antes la injuria? ¿por qué no sufrís antes ser defraudados?”
— 1 Corintios 6:7

“No bebas de aquí adelante agua, sino usa de un poco de vino por causa del estómago, de tus continuas enfermedades”
— 1 Timoteo 5:23

“Desde el tiempo que fuere quitado el continuo sacrificio hasta la abominación espantosa, habrá mil doscientos noventa días”
— Daniel 12:11

“ASI que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto”
— Romanos 12:1

“Oponiéndose, levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios”
— 2 Tesalonicenses 2:4
“No vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, el Cordero”
— Apocalipsis 21:22

“Edificados sobre el fundamento de los apóstoles profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo”
— Efesios 2:20
“Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo, gemimos agravados; porque no quisiéramos ser desnudados; sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida”
— 2 Corintios 5:4
“Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria”
— Colosenses 3:4

“AMADOS, no creáis á todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo”
— 1 Juan 4:1

“Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? de cierto os digo, que no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruída”
— Mateo 24:2

“Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”
— 1 Corintios 6:20

“Echa fuera el patio que está fuera del templo, no lo midas, porque es dado á los Gentiles; hollarán la ciudad santa cuarenta dos meses”
— Apocalipsis 11:2

“Traed todos los diezmos al alfolí, haya alimento en mi casa; probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”
— Malaquías 3:10

“He aquí yo Pablo os digo, que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada”
— Gálatas 5:2

“Oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, morará con ellos; ellos serán su pueblo, el mismo Dios será su Dios con ellos”
— Apocalipsis 21:3
“Ahora vosotros sabéis lo que impide, para que á su tiempo se manifieste”
— 2 Tesalonicenses 2:6

“Estando preñada, clamaba con dolores de parto, sufría tormento por parir”
— Apocalipsis 12:2

“Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, para inquirir en su templo”
— Salmos 27:4

“Yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”
— Apocalipsis 21:2
“Respondió Jesús, díjoles: Destruid este templo, en tres días lo levantaré”
— Juan 2:19

“Todos los días, en el templo por las casas, no cesaban de enseñar predicar á Jesucristo”
— Hechos 5:42

“El templo de Dios fué abierto en el cielo, el arca de su testamento fué vista en su templo. fueron hechos relámpagos voces truenos terremotos grande granizo”
— Apocalipsis 11:19
“Mas él hablaba del templo de su cuerpo”
— Juan 2:21

“A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le declaró”
— Juan 1:18

“Jehová, roca mía castillo mío, mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, el cuerno de mi salud, mi refugio”
— Salmos 18:2

“Vuelve, di á Ezechîas, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de Jehová”
— 2 Reyes 20:5
“Volviendo los mensajeros otra vez, dijeron: Así dijo Ben-adad: Yo te envié á decir: Tu plata tu oro, tus mujeres tus hijos me darás”
— 1 Reyes 20:5