Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Espacio. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Espacio, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía”
— Hebreos 11:3

“EN el principio crió Dios los cielos la tierra”
— Génesis 1:1
“Hizo la luna para los tiempos: El sol conoce su ocaso”
— Salmos 104:19
“Levantad en alto vuestros ojos, mirad quién crió estas cosas: él saca por cuenta su ejército: á todas llama por sus nombres; ninguna faltará: tal es la grandeza de su fuerza, su poder virtud”
— Isaías 40:26

“Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca”
— Salmos 33:6

“El está asentado sobre el globo de la tierra, cuyos moradores son como langostas: él extiende los cielos como una cortina, tiéndelos como una tienda para morar”
— Isaías 40:22

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“No hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas están desnudas abiertas á los ojos de aquel á quien tenemos que dar cuenta”
— Hebreos 4:13

“Al Músico principal: Salmo de David. LOS cielos cuentan la gloria de Dios, la expansión denuncia la obra de sus manos”
— Salmos 19:1
“Extiende el alquilón sobre vacío, Cuelga la tierra sobre nada”
— Job 26:7
“JEHOVA dijo así: El cielo es mi solio, la tierra estrado de mis pies: ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, dónde este lugar de mi reposo?”
— Isaías 66:1
“Pasado espacio como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido”
— Hechos 5:7
“Las calles de la ciudad serán llenas de muchachos muchachas, que jugarán en las calles”
— Zacarías 8:5
“Te has de contar siete semanas de años, siete veces siete años; de modo que los días de las siete semanas de años vendrán á serte cuarenta nueve años”
— Levítico 25:8
“Habló Hananías en presencia de todo el pueblo, diciendo: Así ha dicho Jehová: De esta manera quebraré el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, del cuello de todas las gentes dentro de dos años de días. fuése Jeremías su camino”
— Jeremías 28:11
“Pasando allí algún tiempo, fueron enviados de los hermanos á los apóstoles en paz”
— Hechos 15:33
“Le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicación; no se ha arrepentido”
— Apocalipsis 2:21
“Soñó aún otro sueño, contólo á sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, he aquí que el sol la luna once estrellas se inclinaban á mí”
— Génesis 37:9
“El ejido de la ciudad será al norte de doscientas cincuenta cañas, al mediodía de doscientas cincuenta, al oriente de doscientas cincuenta, de doscientas cincuenta al occidente”
— Ezequiel 48:17
“Por tanto, velad, acordándoos que por tres años de noche de día, no he cesado de amonestar con lágrimas á cada uno”
— Hechos 20:31
“Ahora como por un breve momento fué la misericordia de Jehová nuestro Dios, para hacer que nos quedase un resto libre, para darnos estaca en el lugar de su santuario, á fin de alumbrar nuestros ojos nuestro Dios, darnos una poca de vida en nuestra servidumbre”
— Esdras 9:8

“Esforzaos cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará”
— Deuteronomio 31:6

“Jesús le dice: Yo soy el camino, la verdad, la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6
“Dijo al viñero: He aquí tres años ha que vengo á buscar fruto en esta higuera, no lo hallo; córtala, ¿por qué ocupará aún la tierra?”
— Lucas 13:7
“Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, el Señor: En todas las plazas habrá llanto, en todas las calles dirán, Ay! ay! al labrador llamarán á lloro, á endecha á los que endechar supieren”
— Amós 5:16
“De esto serán para el santuario quinientas de longitud, quinientas de ancho, en cuadro alrededor; cincuenta codos en derredor para sus ejidos”
— Ezequiel 45:2

“El segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos”
— Marcos 12:31
“Los cielos son los cielos de Jehová: ha dado la tierra á los hijos de los hombres”
— Salmos 115:16
“Ay de los que juntan casa con casa, allegan heredad á heredad hasta acabar el término! ¿Habitaréis vosotros solos en medio de la tierra?”
— Isaías 5:8
“Si no fuere redimida dentro de un año entero, la casa que estuviere en la ciudad murada quedará para siempre por de aquel que la compró, para sus descendientes: no saldrá en el jubileo”
— Levítico 25:30
“El cuarto ángel tocó la trompeta, fué herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna, la tercera parte de las estrellas; de tal manera que se oscureció la tercera parte de ellos, no alumbraba la tercera parte del día, lo mismo de la noche”
— Apocalipsis 8:12
“Conozco á un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fué arrebatado hasta el tercer cielo”
— 2 Corintios 12:2

“Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, de toda tu alma, de toda tu mente, de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento”
— Marcos 12:30
“FUERON acabados los cielos la tierra, todo su ornamento”
— Génesis 2:1
“Hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, la lumbrera menor para que señorease en la noche: hizo también las estrellas”
— Génesis 1:16
“Pasando David de la otra parte, púsose desviado en la cumbre del monte, habiendo grande distancia entre ellos”
— 1 Samuel 26:13
“El espacio de delante de las cámaras, de un codo de la una parte, de otro codo de la otra; cada cámara tenía seis codos de una parte, seis codos de otra”
— Ezequiel 40:12

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, no de mal, para daros el fin que esperáis”
— Jeremías 29:11

“El cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres”
— Salmos 147:4

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1
“Esto fué por espacio de dos años; de manera que todos los que habitaban en Asia, Judíos Griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús”
— Hechos 19:10
“CUANDO él abrió el séptimo sello, fué hecho silencio en el cielo casi por media hora”
— Apocalipsis 8:1
“¿A qué pues haréis semejante á Dios, ó qué imagen le compondréis?”
— Isaías 40:18

“Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, no se cansarán, caminarán, no se fatigarán”
— Isaías 40:31
“Yo hice la tierra, crié sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, á todo su ejército mandé”
— Isaías 45:12
“Entrególo en mano de sus siervos, cada manada de por sí; dijo á sus siervos: Pasad delante de mí, poned espacio entre manada manada”
— Génesis 32:16
“Son siete reyes. Los cinco son caídos; el uno es, el otro aun no es venido; cuando viniere, es necesario que dure breve tiempo”
— Apocalipsis 17:10

“El que hizo el Arcturo, el Orión, las Pléyadas, los lugares secretos del mediodía”
— Job 9:9
“Labán le dijo: Ciertamente hueso mío carne mía eres. estuvo con él el tiempo de un mes”
— Génesis 29:14

“Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna las estrellas que tú formaste”
— Salmos 8:3

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra: fue”
— Génesis 1:15
“Empero entre vosotros ella haya distancia como de la medida de dos mil codos: no os acercaréis á ella, á fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir: por cuanto vosotros no habéis pasado antes de ahora por este camino”
— Josué 3:4