Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Esposa de trabajo. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Esposa de trabajo, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“ASIMISMO vosotras, mujeres, sed sujetas á vuestros maridos; para que también los que no creen á la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de sus mujeres”
— 1 Pedro 3:1

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“La mujer virtuosa corona es de su marido: Mas la mala, como carcoma en sus huesos”
— Proverbios 12:4

“Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas según ciencia, dando honor á la mujer como á vaso más frágil, como á herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas”
— 1 Pedro 3:7

“Honroso es en todos el matrimonio, el lecho sin mancilla; ùmas á los fornicarios á los adúlteros juzgará Dios”
— Hebreos 13:4

“Cada uno empero de vosotros de por sí, ame también á su mujer como á sí mismo; la mujer reverencie á su marido”
— Efesios 5:33

“El que halló esposa halló el bien, alcanzó la benevolencia de Jehová”
— Proverbios 18:22

“Mas á causa de las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, cada una tenga su marido”
— 1 Corintios 7:2

“Las casadas estén sujetas á sus propios maridos, como al Señor”
— Efesios 5:22

“Así también los maridos deben amar á sus mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama”
— Efesios 5:28

“Maridos, amad á vuestras mujeres, no seáis desapacibles con ellas”
— Colosenses 3:19

“Por tanto, dejará el hombre á su padre á su madre, allegarse ha á su mujer, serán una sola carne”
— Génesis 2:24

“He aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Habéis oído la paciencia de Job, habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso piadoso”
— Santiago 5:11

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”
— Colosenses 3:2

“Si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; cordón de tres dobleces no presto se rompe”
— Eclesiastés 4:12

“Las mujeres asimismo, honestas, no detractoras, templadas, fieles en todo”
— 1 Timoteo 3:11

“Por esto dejará el hombre á su padre á su madre, se allegará á su mujer, serán dos en una carne”
— Efesios 5:31

“Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo”
— Efesios 5:24

“Todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él”
— Colosenses 3:17

“Así que, no son ya más dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre”
— Mateo 19:6
“Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, nacer?”
— Juan 3:4

“Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo de Dios”
— Efesios 5:5

“SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados”
— Efesios 5:1

“Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser predentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos”
— Tito 2:4

“Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; él es el que da la salud al cuerpo”
— Efesios 5:23

“Bienaventurado el varón que sufre la tentación; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman”
— Santiago 1:12
“Él respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, macho hembra los hizo”
— Mateo 19:4

“Porque el marido infiel es santificado en la mujer, la mujer infiel en el marido: pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos; empero ahora son santos”
— 1 Corintios 7:14

“Conviene, pues, que el obispo sea irreprensible, marido de una mujer, solícito, templado, compuesto, hospedador, apto para enseñar”
— 1 Timoteo 3:2
“Mas extiende ahora tu mano, toca á todo lo que tiene, verás si no te blasfema en tu rostro”
— Job 1:11

“No seáis pues aparceros con ellos”
— Efesios 5:7

“Andad en amor, como también Cristo nos amó, se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda sacrificio á Dios en olor suave”
— Efesios 5:2

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“El adorno de las cuales no sea exterior con encrespamiento del cabello, atavío de oro, ni en compostura de ropas”
— 1 Pedro 3:3

“Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; el que se casare con la repudiada, comete adulterio”
— Mateo 5:32

“Toda Escritura es inspirada divinamente útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”
— 2 Timoteo 3:16

“Dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él”
— Génesis 2:18

“Pero si alguna viuda tuviere hijos, ó nietos, aprendan primero á gobernar su casa piadosamente, á recompensar á sus padres: porque esto es lo honesto agradable delante de Dios”
— 1 Timoteo 5:4

“Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti la mujer de tu mocedad, contra la cual tú has sido desleal, siendo ella tu compañera, la mujer de tu pacto”
— Malaquías 2:14

“No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”
— Gálatas 3:28
“Si os he dicho cosas terrenas, no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?”
— Juan 3:12

“Huid la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre hiciere, fuera del cuerpo es; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”
— 1 Corintios 6:18
“Porque muertos sois, vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”
— Colosenses 3:3

“Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33

“Considerando vuestra casta conversación, que es en temor”
— 1 Pedro 3:2

“Porque ninguna cosa es imposible para Dios”
— Lucas 1:37
“Como Sara obedecía á Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras sois hechas hijas, haciendo bien, no sois espantadas de ningún pavor”
— 1 Pedro 3:6

“El marido pague á la mujer la debida benevolencia; asimismo la mujer al marido”
— 1 Corintios 7:3

“Cualquiera que repudia á su mujer, se casa con otra, adultera: el que se casa con la repudiada del marido, adultera”
— Lucas 16:18

“A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores tus preñeces; con dolor parirás los hijos; á tu marido será tu deseo, él se enseñoreará de ti”
— Génesis 3:16

“La casa las riquezas herencia son de los padres: Mas de Jehová la mujer prudente”
— Proverbios 19:14

“Vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino fhhijos; sino fh amonestación del Señor”
— Efesios 6:4

“Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”
— Mateo 5:28

“Mejor es morar en tierra del desierto, Que con la mujer rencillosa é iracunda”
— Proverbios 21:19

“Engañosa es la gracia, vana la hermosura: La mujer que teme á Jehová, ésa será alabada”
— Proverbios 31:30

“Sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados”
— Romanos 8:28
“Hermanos míos, tomad por ejemplo de aflicción de paciencia, á los profetas que hablaron en nombre del Señor”
— Santiago 5:10

“Sino el hombre del corazón que está encubierto, en incorruptible ornato de espíritu agradable pacífico, lo cual es de grande estima delante de Dios”
— 1 Pedro 3:4

“Mujer fuerte, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepuja largamente á la de piedras preciosas”
— Proverbios 31:10

“Pues lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre”
— Marcos 10:9

“Yo os digo que cualquiera que repudiare á su mujer, si no fuere por causa de fornicación, se casare con otra, adultera: el que se casare con la repudiada, adultera”
— Mateo 19:9

“Abrió su boca con sabiduría: la ley de clemencia está en su lengua”
— Proverbios 31:26

“Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios”
— Efesios 5:21

“Pero fornicación toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene á santos”
— Efesios 5:3

“Dijo: Por tanto, el hombre dejará padre madre, se unirá á su mujer, serán dos en una carne?”
— Mateo 19:5

“No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podeís llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar”
— 1 Corintios 10:13

“Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor”
— Colosenses 3:18

“Quiero pues, que las que son jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen la casa; que ninguna ocasión den al adversario para maldecir”
— 1 Timoteo 5:14

“A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos: porque la palabra de Dios no sea blasfemada”
— Tito 2:5
“Díjole entonces su mujer: ¿Aun retienes tú tu simplicidad? Bendice á Dios, muérete”
— Job 2:9

“Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, se entregó á sí mismo por ella”
— Efesios 5:25

“Sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados”
— 1 Pedro 4:8

“LA mujer sabia edifica su casa: Mas la necia con sus manos la derriba”
— Proverbios 14:1

“Si alguno no tiene cuidado de los suyos, mayormente de los de su casa, la fe negó, es peor que un infiel”
— 1 Timoteo 5:8

“Mas quiero que sepáis, que Cristo es la cabeza de todo varón; el varón es la cabeza de la mujer; Dios la cabeza de Cristo”
— 1 Corintios 11:3

“Él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. También recibimos el bien de Dios, ¿el mal no recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios”
— Job 2:10