Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Enfermedad. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Enfermedad, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.
“Había sufrido mucho de muchos médicos, había gastado todo lo que tenía, nada había aprovechado, antes le iba peor”
— Marcos 5:26

“El corazón alegre produce buena disposición: Mas el espíritu triste seca los huesos”
— Proverbios 17:22

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, dieres oído á sus mandamientos, guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador”
— Éxodo 15:26
“¿No hay bálsamo en Galaad? ¿no hay allí médico? ¿Por qué pues no hubo medicina para la hija de mi pueblo?”
— Jeremías 8:22

“El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”
— Salmos 103:3

“Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, él bendecirá tu pan tus aguas; yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”
— Éxodo 23:25

“Envió su palabra, curólos, librólos de su ruina”
— Salmos 107:20
“Vida te demandó, dístele Largura de días por siglos siglos”
— Salmos 21:4
“Yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación calentura, que consuman los ojos atormenten el alma: sembraréis en balde vuestra simiente, porque vuestros enemigos la comerán”
— Levítico 26:16
“El año treinta nueve de su reinado enfermó Asa de los pies para arriba, en su enfermedad no buscó á Jehová, sino á los médicos”
— 2 Crónicas 16:12
“Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, mis pies de desbarrar”
— Salmos 116:8
“He aquí un leproso vino, le adoraba, diciendo: Señor, si quisieres, puedes limpiarme”
— Mateo 8:2
“Porque por ella alcanzaron testimonio los antiguos”
— Hebreos 11:2

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros”
— Juan 14:2

“Que habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, detractores, desobedientes á los padres, ingratos, sin santidad”
— 2 Timoteo 3:2

“No bebas de aquí adelante agua, sino usa de un poco de vino por causa del estómago, de tus continuas enfermedades”
— 1 Timoteo 5:23

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Mientras callé, envejeciéronse mis huesos En mi gemir todo el día”
— Salmos 32:3

“Vuelve, di á Ezechîas, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de Jehová”
— 2 Reyes 20:5
“Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas”
— Lucas 16:20
“La lepra de Naamán se te pegará á ti, á tu simiente para siempre. salió de delante de él leproso, blanco como la nieve”
— 2 Reyes 5:27

“Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”
— 2 Corintios 5:21

“Confesaos vuestras faltas unos á otros, rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”
— Santiago 5:16

“Si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesús mora en vosotros, el que levantó á Cristo Jesús de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”
— Romanos 8:11

“Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada”
— Romanos 8:18
“Cuando hubieres entrado en la tierra de Canaán, la cual yo os doy en posesión, pusiere yo plaga de lepra en alguna casa de la tierra de vuestra posesión”
— Levítico 14:34

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“Sáname, oh Jehová, seré sano; sálvame, seré salvo: porque tú eres mi alabanza”
— Jeremías 17:14

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre”
— Juan 14:12

“Esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye”
— 1 Juan 5:14
“Porque mis lomos están llenos de irritación, no hay sanidad en mi carne”
— Salmos 38:7
“Manda á los hijos de Israel que echen del campo á todo leproso, á todos los que padecen flujo de semen, á todo contaminado sobre muerto”
— Números 5:2

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado de la muerte”
— Romanos 8:2
“Porque había sanado á muchos; de manera que caían sobre él cuantos tenían plagas, por tocarle”
— Marcos 3:10
“Esto hecho, también otros que en la isla tenían enfermedades, llegaban, eran sanados”
— Hechos 28:9

“Quitarán serpientes, si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, sanarán”
— Marcos 16:18

“La esperanza que se prolonga, es tormento del corazón: Mas árbol de vida es el deseo cumplido”
— Proverbios 13:12

“Llegándose, vendó sus heridas, echándo les aceite vino; poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, cuidó de él”
— Lucas 10:34

“ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, sanasen toda enfermedad toda dolencia”
— Mateo 10:1

“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él”
— Hechos 10:38

“Quitará Jehová de ti toda enfermedad; todas las malas plagas de Egipto, que tú sabes, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren”
— Deuteronomio 7:15
“Corría su fama por toda la Siria; le trajeron todos los que tenían mal: los tomados de diversas enfermedades tormentos, los endemoniados, lunáticos, paralíticos, los sanó”
— Mateo 4:24

“Asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles”
— Romanos 8:26

“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores; nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios abatido”
— Isaías 53:4

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego?”
— Juan 9:2
“Un hombre que era cojo desde el vientre de su madre, era traído; al cual ponían cada día á la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo”
— Hechos 3:2
“Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa ilesa, sino herida, hinchazón podrida llaga: no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite”
— Isaías 1:6

“Jesús le dice: Yo soy el camino, la verdad, la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6
“Despreciado desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, no lo estimamos”
— Isaías 53:3

“Yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”
— Apocalipsis 21:2

“Por tanto, pelará el Señor la mollera de las hijas de Sión, Jehová descubrirá sus vergüenzas”
— Isaías 3:17
“Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo, gemimos agravados; porque no quisiéramos ser desnudados; sino sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida”
— 2 Corintios 5:4

“Cumplid mi gozo; que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”
— Filipenses 2:2

“He aquí que yo le hago subir sanidad medicina; los curaré, les revelaré abundancia de paz de verdad”
— Jeremías 33:6
“Dijo Isaías: Tomad masa de higos. tomándola, pusieron sobre la llaga, sanó”
— 2 Reyes 20:7
“Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de ardor, de calor, de cuchillo, de calamidad repentina, con añublo; perseguirte han hasta que perezcas”
— Deuteronomio 28:22

“El ladrón no viene sino para hurtar, matar, destruir: yo he venido para que tengan vida, para que la tengan en abundancia”
— Juan 10:10
“Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos”
— Salmos 146:8
“Aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebres de disentería: al cual Pablo entró, después de haber orado, le puso las manos encima, le sanó”
— Hechos 28:8
“He aquí un hombre hidrópico estaba delante de él”
— Lucas 14:2
“Nathán se volvió á su casa. Jehová hirió al niño que la mujer de Uría había parido á David, enfermó gravemente”
— 2 Samuel 12:15
“Sanad los enfermos que en ella hubiere, decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios”
— Lucas 10:9

“Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa”
— Hebreos 10:36
“Había dicho Isaías: Tomen masa de higos, pónganla en la llaga, sanará”
— Isaías 38:21

“Teniendo la claridad de Dios: su luz era semejante á una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, resplandeciente como cristal”
— Apocalipsis 21:11
“De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos los sudarios los pañuelos de su cuerpo, las enfermedades se iban de ellos, los malos espíritus salían de ellos”
— Hechos 19:12

“El sana á los quebrantados de corazón, liga sus heridas”
— Salmos 147:3
“Erasto se quedó en Corinto; á Trófimo dejé en Mileto enfermo”
— 2 Timoteo 4:20

“JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud potestad sobre todos los demonios, que sanasen enfermedades”
— Lucas 9:1

“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, oraren, buscaren mi rostro, se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados, sanaré su tierra”
— 2 Crónicas 7:14

“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24
“No hay quien juzgue tu causa para salud: no hay para ti eficaces medicamentos”
— Jeremías 30:13

“El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”
— 1 Juan 3:8
“Vi salir de la boca del dragón, de la boca de la bestia, de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos á manera de ranas”
— Apocalipsis 16:13

“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; por su llaga fuimos nosotros curados”
— Isaías 53:5
“Sube á Galaad, toma bálsamo, virgen hija de Egipto: por demás multiplicarás medicinas; no hay cura para ti”
— Jeremías 46:11

“Oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”
— Mateo 9:12

“Sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados”
— Romanos 8:28

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; la muerte no será más; no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4
“Les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra”
— Lucas 4:23