Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Enfermedades. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Enfermedades, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“Sáname, oh Jehová, seré sano; sálvame, seré salvo: porque tú eres mi alabanza”
— Jeremías 17:14

“El corazón alegre produce buena disposición: Mas el espíritu triste seca los huesos”
— Proverbios 17:22

“El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”
— Salmos 103:3

“Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, él bendecirá tu pan tus aguas; yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”
— Éxodo 23:25
“Sanad los enfermos que en ella hubiere, decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios”
— Lucas 10:9

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, dieres oído á sus mandamientos, guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador”
— Éxodo 15:26

“Confesaos vuestras faltas unos á otros, rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”
— Santiago 5:16

“La esperanza que se prolonga, es tormento del corazón: Mas árbol de vida es el deseo cumplido”
— Proverbios 13:12

“Rodeaba Jesús por todas las ciudades aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino, sanando toda enfermedad todo achaque en el pueblo”
— Mateo 9:35

“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8

“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores; nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios abatido”
— Isaías 53:4
“Yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación calentura, que consuman los ojos atormenten el alma: sembraréis en balde vuestra simiente, porque vuestros enemigos la comerán”
— Levítico 26:16

“JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud potestad sobre todos los demonios, que sanasen enfermedades”
— Lucas 9:1

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara tu cayado me infundirán aliento”
— Salmos 23:4
“Manda á los hijos de Israel que echen del campo á todo leproso, á todos los que padecen flujo de semen, á todo contaminado sobre muerto”
— Números 5:2

“Jehová Dios mío, A ti clamé, me sanaste”
— Salmos 30:2

“Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros”
— 1 Pedro 5:7

“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24
“Corría su fama por toda la Siria; le trajeron todos los que tenían mal: los tomados de diversas enfermedades tormentos, los endemoniados, lunáticos, paralíticos, los sanó”
— Mateo 4:24
“Los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simón, que es dicho Pedro, Andrés su hermano; Jacobo, hijo de Zebedeo, Juan su hermano”
— Mateo 10:2

“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad”
— Salmos 41:3

“ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, sanasen toda enfermedad toda dolencia”
— Mateo 10:1

“Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada”
— Romanos 8:18
“Aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebres de disentería: al cual Pablo entró, después de haber orado, le puso las manos encima, le sanó”
— Hechos 28:8
“Había dicho Isaías: Tomen masa de higos, pónganla en la llaga, sanará”
— Isaías 38:21

“El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”
— 1 Juan 3:8

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”
— Santiago 5:14
“Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, queda sana de tu azote”
— Marcos 5:34
“Despreciado desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto: como que escondimos de él el rostro, fué menospreciado, no lo estimamos”
— Isaías 53:3

“Envió su palabra, curólos, librólos de su ruina”
— Salmos 107:20
“Les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate á ti mismo: de tantas cosas que hemos oído haber sido hechas en Capernaum, haz también aquí en tu tierra”
— Lucas 4:23
“Sube á Galaad, toma bálsamo, virgen hija de Egipto: por demás multiplicarás medicinas; no hay cura para ti”
— Jeremías 46:11

“Quitarán serpientes, si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, sanarán”
— Marcos 16:18

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1
“No hay quien juzgue tu causa para salud: no hay para ti eficaces medicamentos”
— Jeremías 30:13
“Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos”
— Salmos 146:8
“Este era en el principio con Dios”
— Juan 1:2
“Dijo Isaías: Tomad masa de higos. tomándola, pusieron sobre la llaga, sanó”
— 2 Reyes 20:7
“Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, mis pies de desbarrar”
— Salmos 116:8

“La oración de fe salvará al enfermo, el Señor lo levantará; si estuviere en pecados, le serán perdonados”
— Santiago 5:15

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; la muerte no será más; no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4
“Del fruto de su boca el hombre comerá bien: Mas el alma de los prevaricadores hallará mal”
— Proverbios 13:2

“Vuelve, di á Ezechîas, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de Jehová”
— 2 Reyes 20:5
“Mientras callé, envejeciéronse mis huesos En mi gemir todo el día”
— Salmos 32:3

“Mi carne mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón mi porción es Dios para siempre”
— Salmos 73:26
“Los insensatos, á causa del camino de su rebelión á causa de sus maldades, fueron afligidos”
— Salmos 107:17

“Oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”
— Mateo 9:12

“Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, en cuyo espíritu no hay superchería”
— Salmos 32:2

“No seguirás á los muchos para mal hacer; ni responderás en litigio inclinándote á los más para hacer agravios”
— Éxodo 23:2

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10

“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, oraren, buscaren mi rostro, se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados, sanaré su tierra”
— 2 Crónicas 7:14

“Quitará Jehová de ti toda enfermedad; todas las malas plagas de Egipto, que tú sabes, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren”
— Deuteronomio 7:15

“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: Sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos”
— Salmos 6:2
“La lepra de Naamán se te pegará á ti, á tu simiente para siempre. salió de delante de él leproso, blanco como la nieve”
— 2 Reyes 5:27
“Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de ardor, de calor, de cuchillo, de calamidad repentina, con añublo; perseguirte han hasta que perezcas”
— Deuteronomio 28:22
“Porque mis lomos están llenos de irritación, no hay sanidad en mi carne”
— Salmos 38:7

“Desnudo, me cubristeis; enfermo, me visitasteis; estuve en la cárcel, vinisteis á mí”
— Mateo 25:36

“Subirá cual renuevo delante de él, como raíz de tierra seca: no hay parecer en él, ni hermosura: verlo hemos, mas sin atractivo para que le deseemos”
— Isaías 53:2
“Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa ilesa, sino herida, hinchazón podrida llaga: no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite”
— Isaías 1:6
“Les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíobreros á su mies”
— Lucas 10:2
“Nathán se volvió á su casa. Jehová hirió al niño que la mujer de Uría había parido á David, enfermó gravemente”
— 2 Samuel 12:15
“El año treinta nueve de su reinado enfermó Asa de los pies para arriba, en su enfermedad no buscó á Jehová, sino á los médicos”
— 2 Crónicas 16:12
“¿No hay bálsamo en Galaad? ¿no hay allí médico? ¿Por qué pues no hubo medicina para la hija de mi pueblo?”
— Jeremías 8:22

“Por tanto, pelará el Señor la mollera de las hijas de Sión, Jehová descubrirá sus vergüenzas”
— Isaías 3:17
“Vida te demandó, dístele Largura de días por siglos siglos”
— Salmos 21:4

“Mas yo haré venir sanidad para ti, te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca”
— Jeremías 30:17

“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; por su llaga fuimos nosotros curados”
— Isaías 53:5

“El sana á los quebrantados de corazón, liga sus heridas”
— Salmos 147:3

“He aquí que yo le hago subir sanidad medicina; los curaré, les revelaré abundancia de paz de verdad”
— Jeremías 33:6

“Saliendo Jesús, vió un gran gentío, tuvo compasión de ellos, sanó á los que de ellos había enfermos”
— Mateo 14:14
“Había sufrido mucho de muchos médicos, había gastado todo lo que tenía, nada había aprovechado, antes le iba peor”
— Marcos 5:26

“Sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados”
— Romanos 8:28
“Rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino, sanando toda enfermedad toda dolencia en el pueblo”
— Mateo 4:23

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, no de mal, para daros el fin que esperáis”
— Jeremías 29:11

“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él”
— Hechos 10:38