Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Enseñando la palabra. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Enseñando la palabra, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“Perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan, en las oraciones”
— Hechos 2:42

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña”
— Mateo 7:24

“Que prediques la palabra; que instes á tiempo fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia doctrina”
— 2 Timoteo 4:2

“La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor”
— Colosenses 3:16

“El principio de tus palabras alumbra; Hace entender á los simples”
— Salmos 119:130

“Toda Escritura es inspirada divinamente útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”
— 2 Timoteo 3:16
“Sin cotradicción, grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado á los Gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria”
— 1 Timoteo 3:16
“EMPERO tú, habla lo que conviene á la sana doctrina”
— Tito 2:1

“Que con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia”
— 1 Timoteo 4:2

“Conviene, pues, que el obispo sea irreprensible, marido de una mujer, solícito, templado, compuesto, hospedador, apto para enseñar”
— 1 Timoteo 3:2

“Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad”
— 2 Timoteo 2:15

“EN el principio era el Verbo, el Verbo era con Dios, el Verbo era Dios”
— Juan 1:1

“Mas evita profanas vanas parlerías; porque muy adelante irán en la impiedad”
— 2 Timoteo 2:16

“Porque todo lo que Dios crió es bueno, nada hay que desechar, tomándose con hacimiento de gracias”
— 1 Timoteo 4:4

“Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; con la medida con que medís, os volverán á medir”
— Mateo 7:2

“Instruye al niño en su carrera: Aun cuando fuere viejo no se apartará de ella”
— Proverbios 22:6

“En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti”
— Salmos 119:11

“Ten cuidado de ti mismo de la doctrina; persiste en ello; pues haciendo esto, á ti mismo salvarás á los que te oyeren”
— 1 Timoteo 4:16

“Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta”
— Hebreos 13:7
“Sin afecto, desleales, calumniadores, destemplados, crueles, aborrecedores de lo bueno”
— 2 Timoteo 3:3

“Cada uno según el don que ha recibido, adminístrelo á los otros, como buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios”
— 1 Pedro 4:10

“No olvidéis la hospitalidad, porque por ésta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”
— Hebreos 13:2

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
— Filipenses 4:13

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, os recordará todas las cosas que os he dicho”
— Juan 14:26

“Más que todos mis enseñadores he entendido: Porque tus testimonios son mi meditación”
— Salmos 119:99
“Entre tanto que voy, ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar”
— 1 Timoteo 4:13
“Llegándose á él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan”
— Mateo 4:3

“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud”
— 1 Pedro 2:2

“Te haré entender, te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis ojos”
— Salmos 32:8

“Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad”
— Tito 2:7

“Á unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero doctores; luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas”
— 1 Corintios 12:28

“De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos”
— Mateo 5:19

“A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le declaró”
— Juan 1:18

“Del cual yo soy puesto predicador, apóstol, maestro de los Gentiles”
— 2 Timoteo 1:11

“Toda palabra de Dios es limpia: Es escudo á los que en él esperan”
— Proverbios 30:5

“Os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido; apartaos de ellos”
— Romanos 16:17

“El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como el maestro, será perfecto”
— Lucas 6:40

“Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”
— Mateo 28:20

“El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús”
— Colosenses 1:28

“Mas sed hacedores de la palabra, no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”
— Santiago 1:22

“Respondió Jesús, díjole: El que me ama, mi palabra guardará; mi Padre le amará, vendremos á él, haremos con él morada”
— Juan 14:23

“Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos”
— Salmos 25:2

“Luego la fe es por el oir; el oir por la palabra de Dios”
— Romanos 10:17

“Porque también á nosotros se nos ha evangelizado como á ellos; mas no les aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fe”
— Hebreos 4:2

“Queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan, ni lo que afirman”
— 1 Timoteo 1:7

“Lo que aprendisteis recibisteis oísteis visteis en mí, esto haced; el Dios de paz será con vosotros”
— Filipenses 4:9

“Él mismo dió unos, ciertamente apóstoles; otros, profetas; otros, evangelistas; otros, pastores doctores”
— Efesios 4:11

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Esto manda enseña”
— 1 Timoteo 4:11

“Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios, que vive permanece para siempre”
— 1 Pedro 1:23

“Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios”
— Mateo 4:4
“Retenedor de la fiel palabra que es conforme á la doctrina: para que también pueda exhortar con sana doctrina, convencer á los que contradijeren”
— Tito 1:9

“Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas; para que por la paciencia, por la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”
— Romanos 15:4

“Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad”
— Juan 17:17

“Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, no dejes la enseñanza de tu madre”
— Proverbios 6:20

“Lámpara es á mis pies tu palabra, lumbrera á mi camino”
— Salmos 119:105

“Para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruído para toda buena obra”
— 2 Timoteo 3:17

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, no zahiere; le será dada”
— Santiago 1:5

“Por lo cual, dejando toda inmundicia superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida, la cual puede hacer salvas vuestras almas”
— Santiago 1:21
“A los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras; enseñando lo que no conviene, por torpe ganancia”
— Tito 1:11
“Respondióles Jesús, dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió”
— Juan 7:16

“El cual quiere que todos los hombres sean salvos, que vengan al conocimiento de la verdad”
— 1 Timoteo 2:4

“Porque vendrá tiempo cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oir, se amotonarán maestros conforme á sus concupiscencias”
— 2 Timoteo 4:3

“Porque de éstos son los que se entran por las casas, llevan cautivas las mujercillas cargadas de pecados, llevadas de diversas concupiscencias”
— 2 Timoteo 3:6

“HERMANOS míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación”
— Santiago 3:1
“Porque muertos sois, vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”
— Colosenses 3:3

“Que los viejos sean templados, graves, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia”
— Tito 2:2

“Lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga á los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también á otros”
— 2 Timoteo 2:2
“Cómo nada que fuese útil he rehuído de anunciaros enseñaros, públicamente por las casas”
— Hechos 20:20

“Porque la palabra de Dios es viva eficaz, más penetrante que toda espada de dos filos: que alcanza hasta partir el alma, aun el espíritu, las coyunturas tuétanos, discierne los pensamientos las intenciones del corazón”
— Hebreos 4:12

“Todos los días, en el templo por las casas, no cesaban de enseñar predicar á Jesucristo”
— Hechos 5:42
“Goteará como la lluvia mi doctrina; Destilará como el rocío mi razonamiento; Como la llovizna sobre la grama, como las gotas sobre la hierba”
— Deuteronomio 32:2

“El que es enseñado en la palabra, comunique en todos los bienes al que lo instruye”
— Gálatas 6:6
“Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, no tenéis necesidad que ninguno os enseñ; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, es verdadera, no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él”
— 1 Juan 2:27