Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Exorcismo. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Exorcismo, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“Someteos pues á Dios; resistid al diablo, de vosotros huirá”
— Santiago 4:7
“Como aun se acercaba, el demonio le derribó despedazó: mas Jesús increpó al espíritu inmundo, sanó al muchacho, se lo volvió á su padre”
— Lucas 9:42
“Respondióle Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; se lo prohibimos, porque no nos sigue”
— Marcos 9:38

“Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre”
— Lucas 10:17

“Sed templados, velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando á quien devore”
— 1 Pedro 5:8
“Esto hacía por muchos días; mas desagradando á Pablo, se volvió dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. salió en la misma hora”
— Hechos 16:18
“Algunos de los Judíos, exorcistas vagabundos, tentaron á invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que Pablo predica”
— Hechos 19:13

“Estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas”
— Marcos 16:17
“Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, cierto el reino de Dios ha llegado á vosotros”
— Lucas 11:20
“Luego Jesús se lo permitió. saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los puercos, la manada cayó por un despeñadero en la mar; los cuales eran como dos mil; en la mar se ahogaron”
— Marcos 5:13
“De tal manera que aun se llevaban sobre los enfermos los sudarios los pañuelos de su cuerpo, las enfermedades se iban de ellos, los malos espíritus salían de ellos”
— Hechos 19:12
“Sacrificaron sus hijos sus hijas á los demonios”
— Salmos 106:37
“Clamando á gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes”
— Marcos 5:7

“Porque se levantarán falsos Cristos, falsos profetas, darán señales grandes prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun á los escogidos”
— Mateo 24:24

“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8

“Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, tiemblan”
— Santiago 2:19
“Muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol”
— Marcos 16:2

“Tomad el yelmo de salud, la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios”
— Efesios 6:17

“Llamó á los doce, comenzó á enviarlos de dos en dos: les dió potestad sobre los espíritus inmundos”
— Marcos 6:7
“Porque no me propuse saber algo entre vosotros, sino á Jesucristo, á éste crucificado”
— 1 Corintios 2:2

“Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios lo sacrifican, no á Dios: no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios”
— 1 Corintios 10:20

“Sacrificaron á los diablos, no á Dios; A dioses que no habían conocido, A nuevos dioses venidos de cerca, Que no habían temido vuestros padres”
— Deuteronomio 32:17
“El hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando en ellos, enseñoreándose de ellos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos heridos”
— Hechos 19:16

“JUNTANDO á sus doce discípulos, les dió virtud potestad sobre todos los demonios, que sanasen enfermedades”
— Lucas 9:1

“¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecer le, sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para muerte, ó de la obediencia para justicia?”
— Romanos 6:16

“Si tuviese profecía, entendiese todos los misterios toda ciencia; si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, no tengo caridad, nada soy”
— 1 Corintios 13:2

“Muy amados, ahora somos hijos de Dios, aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es”
— 1 Juan 3:2

“El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”
— 1 Juan 3:8
“Nunca más sacrificarán sus sacrificios á los demonios, tras de los cuales han fornicado: tendrán esto por estatuto perpetuo por sus edades”
— Levítico 17:7

“Abrió el pozo del abismo, subió humo del pozo como el humo de un gran horno; oscurecióse el sol el aire por el humo del pozo”
— Apocalipsis 9:2
“Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de él, no le hizo daño alguno”
— Lucas 4:35

“Porque si Dios no perdonó á los ángeles que habían pecado, sino que habiéndolos despeñado en el infierno con cadenas de oscuridad, los entregó para ser reservados al juicio”
— 2 Pedro 2:4

“ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, sanasen toda enfermedad toda dolencia”
— Mateo 10:1

“Porque son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir á los reyes de la tierra de todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso”
— Apocalipsis 16:14

“Os alabo, hermanos, que en todo os acordáis de mi, retenéis las instrucciones mías, de la manera que os enseñé”
— 1 Corintios 11:2

“EMPERO el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos alguno apostatarán de la fe escuchando á espíritus de error á doctrinas de demonios”
— 1 Timoteo 4:1

“Fué lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fué arrojado en tierra, sus ángeles fueron arrojados con él”
— Apocalipsis 12:9

“Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables homicidas, á los fornicarios hechiceros, á los idólatras, á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego azufre, que es la muerte segunda”
— Apocalipsis 21:8
“Diciendo: Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido á destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios”
— Marcos 1:24

“Porque no tenemos lucha contra sangre carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires”
— Efesios 6:12
“Si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios”
— Mateo 12:28

“Codiciáis, no tenéis; matáis ardéis de envidia, no podéis alcanzar; combatís gerreáis, no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”
— Santiago 4:2

“Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego mudo, le sanó; de tal manera, que el ciego mudo hablaba veía”
— Mateo 12:22

“Cuando pues os juntáis en uno, esto no es comer la cena del Señor”
— 1 Corintios 11:20

“De la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez, después el juicio”
— Hebreos 9:27
“Estaba él lanzando un demonio, el cual era mudo: aconteció que salido fuera el demonio, el mudo habló las gentes se maravillaron”
— Lucas 11:14
“Entonces va, toma consigo otros siete espíritus peores que él, entrados, moran allí; son peores las cosas; últimas del tal hombre que las primeras: así también acontecerá á esta generación mala”
— Mateo 12:45
“Les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración ayuno”
— Marcos 9:29

“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”
— Efesios 6:11
“En el cual también fué predicó á los espíritus encarcelados”
— 1 Pedro 3:19

“Sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, echó fuera muchos demonios; no dejaba decir á los demonios que le conocían”
— Marcos 1:34
“Mas los Fariseos, oyéndolo, decían: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios”
— Mateo 12:24

“Clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caída es, caída es la grande Babilonia, es hecha habitación de demonios, guarida de todo espíritu inmundo, albergue de todas aves sucias aborrecibles”
— Apocalipsis 18:2

“Su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, las echó en tierra. el dragón se paró delante de la mujer que estaba para parir, á fin de devorar á su hijo cuando hubiese parido”
— Apocalipsis 12:4
“Como fué ya tarde, trajeron á él muchos endemoniados: echó los demonios con la palabra, sanó á todos los enfermos”
— Mateo 8:16

“Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, del Padre, de Cristo”
— Colosenses 2:2

“Yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”
— Apocalipsis 21:2
“Para que te vaya bien, seas de larga vida sobre la tierra”
— Efesios 6:3
“Que tenía domicilio en los sepulcros, ni aun con cadenas le podía alguien atar”
— Marcos 5:3

“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, estar firmes, habiendo acabado todo”
— Efesios 6:13
“Todos se maravillaron, de tal manera que inquirían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Qué nueva doctrina es ésta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, le obedecen?”
— Marcos 1:27
“Respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco sé quién es Pablo: mas vosotros ¿quiénes sois?”
— Hechos 19:15

“He aquí os doy potestad de hollar sobre las serpientes sobre los escorpiones, sobre toda fuerza del enemigo, nada os dañará”
— Lucas 10:19

“Algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios”
— Lucas 8:2
“Salían también demonios de muchos, dando voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. Mas riñéndolos no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo”
— Lucas 4:41

“Los espíritus inmundos, al verle, se postraban delante de él, daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios”
— Marcos 3:11
“Jesús le reprendió, salió el demonio de él; el mozo fué sano desde aquella hora”
— Mateo 17:18
“Jesús le riñó, diciendo: Enmudece, sal de él”
— Marcos 1:25
“Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo”
— Marcos 5:8