Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre José hijo de Raquel. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de José hijo de Raquel, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“Jesús le dice: Yo soy el camino, la verdad, la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6
“Aconteció, cuando Rachêl hubo parido á José, que Jacob dijo á Labán: Envíame, é iré á mi lugar, á mi tierra”
— Génesis 30:25
“Los hijos de Rachêl: José, Benjamín”
— Génesis 35:24
“Porque por ella alcanzaron testimonio los antiguos”
— Hebreos 11:2
“VIENDO Rachêl que no daba hijos á Jacob, tuvo envidia de su hermana, decía á Jacob: Dame hijos, ó si no, me muero”
— Génesis 30:1
“Acordóse Dios de Rachêl, oyóla Dios, abrió su matriz”
— Génesis 30:22
“Corrompióse la tierra delante de Dios, estaba la tierra llena de violencia”
— Génesis 6:11
“Vió Jehová que Lea era aborrecida, abrió su matriz; pero Rachêl era estéril”
— Génesis 29:31
“Jacob se enojaba contra Rachêl, decía: ¿Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?”
— Génesis 30:2
“Dijo Dios á Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí; porque la tierra está llena de violencia á causa de ellos; he aquí que yo los destruiré con la tierra”
— Génesis 6:13

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1
“Dijo Rachêl: Juzgóme Dios, también oyó mi voz, dióme un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan”
— Génesis 30:6
“Llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo”
— Génesis 30:24

“La tierra estaba desordenada vacía, las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas”
— Génesis 1:2

“Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será su deseo, tú te enseñorearás de él”
— Génesis 4:7
“Mas vosotros fructificad, multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, multiplicaos en ella”
— Génesis 9:7
“Sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio fueron sobre la tierra”
— Génesis 7:10
“Entró también á Rachêl: amóla también más que á Lea: sirvió con él aún otros siete años”
— Génesis 29:30
“Aconteció que á la medianoche Jehová hirió á todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, todo primogénito de los animales”
— Éxodo 12:29
“Levantémonos, subamos á Beth-el; haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, ha sido conmigo en el camino que he andado”
— Génesis 35:3
“Puso las siervas sus niños delante; luego á Lea á sus niños; á Rachêl á José los postreros”
— Génesis 33:2
“Al séptimo día, antes que el sol se pusiese, los de la ciudad le dijeron: ¿Qué cosa más dulce que la miel? ¿qué cosa más fuerte que el león? Si no araseis con mi novilla, Nunca hubierais descubierto mi enigma”
— Jueces 14:18
“Dijo á José: El Dios Omnipotente me apareció en Luz en la tierra de Canaán, me bendijo”
— Génesis 48:3
“Después parió una hija, llamó su nombre Dina”
— Génesis 30:21

“Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó á bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida á mucho pueblo”
— Génesis 50:20
“Jacob besó á Rachêl, alzó su voz, lloró”
— Génesis 29:11
“Había un hombre de Sora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; su mujer era estéril, que nunca había parido”
— Jueces 13:2
“Dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar á Dios”
— Éxodo 3:6
“Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, seréis como dioses sabiendo el bien el mal”
— Génesis 3:5
“Envió al cuervo, el cual salió, estuvo yendo tornando hasta que las aguas se secaron de sobre la tierra”
— Génesis 8:7
“Entonces Israel extendió su diestra, púsola sobre la cabeza de Ephraim, que era el menor, su siniestra sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque Manasés era el primogénito”
— Génesis 48:14
“Yo tomé á vuestro padre Abraham de la otra parte del río, trájelo por toda la tierra de Canaán, aumenté su generación, díle á Isaac”
— Josué 24:3

“Los bendijo Dios; díjoles Dios: Fructificad multiplicad, henchid la tierra, sojuzgadla, señoread en los peces de la mar, en las aves de los cielos, en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”
— Génesis 1:28
“Amaba Israel á José más que á todos sus hijos, porque le había tenido en su vejez: le hizo una ropa de diversos colores”
— Génesis 37:3
“Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fué en sus generaciones; con Dios caminó Noé”
— Génesis 6:9
“Estas fueron las generaciones de Jacob. José, siendo de edad de diez siete años apacentaba las ovejas con sus hermanos; el joven estaba con los hijos de Bilha, con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre: noticiaba José á su padre la mala fama de ellos”
— Génesis 37:2

“Haré de ti una nación grande, bendecirte he, engrandeceré tu nombre, serás bendición”
— Génesis 12:2
“Aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda á Jehová”
— Génesis 4:3
“Joksan engendró á Seba, á Dedán: é hijos de Dedán fueron Assurim, Letusim, Leummim”
— Génesis 25:3
“Fué Rubén en tiempo de la siega de los trigos, halló mandrágoras en el campo, trájolas á Lea su madre: dijo Rachêl á Lea: Ruégote que me des de las mandrágoras de tu hijo”
— Génesis 30:14

“Engañoso es el corazón más que todas las cosas, perverso; ¿quién lo conocerá?”
— Jeremías 17:9
“No halló la paloma donde sentar la planta de su pie, volvióse á él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra: entonces él extendió su mano cogiéndola, hízola entrar consigo en el arca”
— Génesis 8:9
“Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de su grosura. miró Jehová con agrado á Abel á su ofrenda”
— Génesis 4:4
“Esperó aún otros siete días, envió la paloma, la cual no volvió ya más á él”
— Génesis 8:12
“Él la conoció, dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le devoró; José ha sido despedazado”
— Génesis 37:33
“Su padre su madre le dijeron: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo mi pueblo, para que vayas tú á tomar mujer de los Filisteos incircuncisos? Samsón respondió á su padre: Tómamela por mujer, porque ésta agradó á mis ojos”
— Jueces 14:3
“Ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de mi hijo? dijo Rachêl: Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo”
— Génesis 30:15
“Mas Jacob no envió á Benjamín hermano de José con sus hermanos; porque dijo: No sea acaso que le acontezca algún desastre”
— Génesis 42:4
“Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora, veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema”
— Éxodo 3:3

“Fueron abiertos los ojos de entrambos, conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, se hicieron delantales”
— Génesis 3:7
“Conoció de nuevo Adam á su mujer, la cual parió un hijo, llamó su nombre Seth: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituído otra simiente en lugar de Abel, á quien mató Caín”
— Génesis 4:25
“Jacob amó á Rachêl, dijo: Yo te serviré siete años por Rachêl tu hija menor”
— Génesis 29:18
“Ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; entra á ella, parirá sobre mis rodillas, yo también tendré hijos de ella”
— Génesis 30:3

“A esta mujer apareció el ángel de Jehová, díjole: He aquí que tú eres estéril, no has parido: mas concebirás parirás un hijo”
— Jueces 13:3
“Dijo Jacob á Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo es cumplido para que cohabite con ella”
— Génesis 29:21
“Estaban ambos desnudos, Adam su mujer, no se avergonzaban”
— Génesis 2:25
“Oh mi montaña! tu hacienda en el campo todos tus tesoros daré á saco, por el pecado de tus altos en todos tus términos”
— Jeremías 17:3
“Entonces Judá se llegó á él, dijo: Ay señor mío, ruégote que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tú eres como Faraón”
— Génesis 44:18
“Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios”
— Romanos 7:22
“Así que, viviendo el marido, se llamará adúltera si fuere de otro varón; mas si su marido muriere, es libre de la ley; de tal manera que no será adúltera si fuere de otro marido”
— Romanos 7:3
“Por la fe Abel ofreció á Dios mayor sacrificio que Caín, por la cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio á sus presentes; difunto, aun habla por ella”
— Hebreos 11:4
“Por fe José, muriéndose, se acordó de la partida de los hijos de Israel; dió mandamiento acerca de sus huesos”
— Hebreos 11:22

“Sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados”
— Romanos 8:28
“Que él había antes prometido por sus profetas en las santas Escrituras”
— Romanos 1:2

“Gracias doy á Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado”
— Romanos 7:25

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado de la muerte”
— Romanos 8:2

“Si me fuere, os aparejare lugar, vendré otra vez, os tomaré á mí mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis”
— Juan 14:3

“Este vino á Jesús de noche, díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él”
— Juan 3:2