Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Saulo en el camino a Damasco. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Saulo en el camino a Damasco, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.
“¿NO soy apóstol? ¿no soy libre? ¿no he visto á Jesús el Señor nuestro? ¿no sois vosotros mi obra en el Señor?”
— 1 Corintios 9:1
“SAULO, respirando aún amenazas muerte contra los discípulos del Señor, vino al príncipe de los sacerdotes”
— Hechos 9:1
“Ananías entonces fué, entró en la casa, poniéndole las manos encima, dijo: Saulo hermano, el Señor Jesús, que te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista seas lleno de Espíritu Santo”
— Hechos 9:17

“Yendo por el camino, aconteció que llegando cerca de Damasco, súbitamente le cercó un resplandor de luz del cielo”
— Hechos 9:3
“Entonces Saulo se levantó de tierra, abriendo los ojos, no veía á nadie: así que, llevándole por la mano, metiéronle en Damasco”
— Hechos 9:8

“Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo á los apóstoles, contóles cómo había visto al Señor en el camino, que le había hablado, cómo en Damasco había hablado confiadamente en el nombre de Jesús”
— Hechos 9:27
“Como comió, fué confortado. estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco”
— Hechos 9:19

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“Él dijo: ¿Quién eres, Señor? él dijo: Yo soy Jesús á quien tú persigues: dura cosa te es dar coses contra el aguijón”
— Hechos 9:5
“Cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”
— Hechos 9:4
“El postrero de todos, como á un abortivo, me apareció á mí”
— 1 Corintios 15:8
“Pedro, tomándolo aparte, comenzó á reprenderle, diciendo: Señor, ten compasión de ti: en ninguna manera esto te acontezca”
— Mateo 16:22

“AHORA pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu”
— Romanos 8:1

“A fin de conocerle, la virtud de su resurrección, la participación de sus padecimientos, en conformidad á su muerte”
— Filipenses 3:10

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida”
— Juan 5:24
“Porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre”
— Hechos 9:16

“No un neófito, porque inflándose no caiga en juicio del diablo”
— 1 Timoteo 3:6

“Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”
— Romanos 5:8
“Aun de las ciudades vecinas concurría multitud á Jerusalem, trayendo enfermos atormentados de espíritus inmundos; los cuales todos eran curados”
— Hechos 5:16
“Depués, pasados tres años, fuí á Jerusalem á ver á Pedro, estuve con él quince días”
— Gálatas 1:18
“Habiendo sido antes blasfemo perseguidor é injuriador: mas fuí recibido á misericordia, porque lo hice con ignorancia en incredulidad”
— 1 Timoteo 1:13
“El, temblando temeroso, dijo: ¿Señor, qué quieres que haga? el Señor le dice: Levántate entra en la ciudad, se te dirá lo que te conviene hacer”
— Hechos 9:6
“Mató á cuchillo á Jacobo, hermano de Juan”
— Hechos 12:2

“Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos del cortamiento”
— Filipenses 3:2
“Jerusalem, Jerusalem, que matas á los profetas, apedreas á los que son enviados á ti! cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, no quisiste”
— Mateo 23:37

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, no de mal, para daros el fin que esperáis”
— Jeremías 29:11

“Empero hagáse todo decentemente con orden”
— 1 Corintios 14:40
“Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que entraron en la tierra habitada: maná comieron hasta que llegaron al término de la tierra de Canaán”
— Éxodo 16:35
“Él dijo: El Dios de nuestros padres te ha predestinado para que conocieses su voluntad, vieses á aquel Justo, oyeses la voz de su boca”
— Hechos 22:14
“Para que viendo, vean no echen de ver; oyendo, oigan no entiendan: porque no se conviertan, les sean perdonados los pecados”
— Marcos 4:12
“Aconteció que Pedro, ándolos á todos, vino también á los santos que habitaban en Lydda”
— Hechos 9:32
“Ni fuí á Jerusalem á los que eran apóstoles antes que yo; sino que me fuí á la Arabia, volví de nuevo á Damasco”
— Gálatas 1:17

“El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina”
— Salmos 104:2

“Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras”
— Lucas 24:45

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
— 2 Corintios 5:17
“La caridad nunca deja de ser: mas las profecías se han de acabar, cesarán las lenguas, la ciencia ha de ser quitada”
— 1 Corintios 13:8

“Respondió Jesús, díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios”
— Juan 3:3
“Entonces Saulo asolaba la iglesia, entrando por las casas: trayendo hombres mujeres, los entregaba en la cárcel”
— Hechos 8:3
“Había juntado gente contra él, habíase hecho capitán de una compañía, cuando David deshizo á los de Soba. Después se fueron á Damasco, habitaron allí é hiciéronle rey en Damasco”
— 1 Reyes 11:24
“Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, poniendo en él los ojos”
— Hechos 13:9
“Donde estuvo tres días sin ver, no comió, ni bebió”
— Hechos 9:9
“En mitad del día, oh rey, vi en el camino una luz del cielo, que sobrepujaba el resplandor del sol, la cual me rodeó á los que iban conmigo”
— Hechos 26:13

“Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, con las muchas cosas estás turbada”
— Lucas 10:41

“Mas por esto fuí recibido á misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habían de creer en él para vida eterna”
— 1 Timoteo 1:16

“Así que, de la manera que por un delito vino la culpa á todos los hombres para condenación, así por una justicia vino la gracia á todos los hombres para justificación de vida”
— Romanos 5:18

“Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, os hará saber las cosas que han de venir”
— Juan 16:13

“NO juzguéis, para que no seáis juzgados”
— Mateo 7:1

“Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús”
— Filipenses 3:14
“Porque ya habéis oído acerca de mi conducta otro tiempo en el Judaismo, que perseguía sobremanera la iglesia de Dios, la destruía”
— Gálatas 1:13
“Los que estaban conmigo vieron á la verdad la luz, se espantaron; mas no oyeron la voz del que hablaba conmigo”
— Hechos 22:9
“En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los Damascenos para prenderme”
— 2 Corintios 11:32

“Encomienda á Jehová tus obras, tus pensamientos serán afirmados”
— Proverbios 16:3

“Quien sólo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; á quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver: al cual sea la honra el imperio sempiterno. Amén”
— 1 Timoteo 6:16

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, se entregó á sí mismo por mí”
— Gálatas 2:20
“Dije: ¿Qué haré, Señor? el Señor me dijo: Levántate, ve á Damasco, allí te será dicho todo lo que te está señalado hacer”
— Hechos 22:10
“Los hombres que iban con Saul, se pararon atónitos, oyendo á la verdad la voz, mas no viendo á nadie”
— Hechos 9:7

“Había entonces un discípulo en Damasco llamado Ananías, al cual el Señor dijo en visión: Ananías. él respondió: Heme aquí, Señor”
— Hechos 9:10
“Entonces en Joppe había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras de limosnas que hacía”
— Hechos 9:36
“Mas aconteció que yendo yo, llegando cerca de Damasco, como á medio día, de repente me rodeó mucha luz del cielo”
— Hechos 22:6
“En lo cual ocupado, yendo á Damasco con potestad comisión de los príncipes de los sacerdotes”
— Hechos 26:12
“Le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, de reyes, de los hijos de Israel”
— Hechos 9:15
“Caí en el suelo, oí una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”
— Hechos 22:7
“Empero Saulo mucho más se esforzaba, confundía á los Judíos que moraban en Damasco, afirmando que éste es el Cristo”
— Hechos 9:22
“El Señor le dijo: Levántate, ve á la calle que se llama la Derecha, busca en casa de Judas á uno llamado Saulo, de Tarso: porque he aquí, él ora”
— Hechos 9:11