Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Sanando la nación. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Sanando la nación, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24

“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, oraren, buscaren mi rostro, se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados, sanaré su tierra”
— 2 Crónicas 7:14

“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; por su llaga fuimos nosotros curados”
— Isaías 53:5

“El sana á los quebrantados de corazón, liga sus heridas”
— Salmos 147:3

“Mas á vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, en sus alas traerá salud: saldréis, saltaréis como becerros de la manada”
— Malaquías 4:2

“Sáname, oh Jehová, seré sano; sálvame, seré salvo: porque tú eres mi alabanza”
— Jeremías 17:14

“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible”
— Marcos 9:23

“Envió su palabra, curólos, librólos de su ruina”
— Salmos 107:20

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, dieres oído á sus mandamientos, guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador”
— Éxodo 15:26

“El corazón alegre produce buena disposición: Mas el espíritu triste seca los huesos”
— Proverbios 17:22

“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”
— Romanos 5:8

“Teniendo la claridad de Dios: su luz era semejante á una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, resplandeciente como cristal”
— Apocalipsis 21:11

“Por cuanto todos pecaron, están distituídos de la gloria de Dios”
— Romanos 3:23

“Saliendo Jesús, vió un gran gentío, tuvo compasión de ellos, sanó á los que de ellos había enfermos”
— Mateo 14:14

“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud”
— 1 Pedro 2:2
“Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?”
— Lucas 18:8

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre”
— Juan 14:12

“Estad quietos, conoced que yo soy Dios: Ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra”
— Salmos 46:10
“En el medio de la plaza de ella, de la una de la otra parte del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones”
— Apocalipsis 22:2

“Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
— Romanos 6:23

“Jehová Dios mío, A ti clamé, me sanaste”
— Salmos 30:2

“ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, sanasen toda enfermedad toda dolencia”
— Mateo 10:1

“El ladrón no viene sino para hurtar, matar, destruir: yo he venido para que tengan vida, para que la tengan en abundancia”
— Juan 10:10

“Como lo entendieron las gentes, le siguieron; él las recibió, les hablaba del reino de Dios, sanaba á los que tenían necesidad de cura”
— Lucas 9:11

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; la muerte no será más; no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4

“En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia”
— Efesios 2:2
“Aconteció un día, que él estaba enseñando, los Fariseos doctores de la ley estaban sentados, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea Jerusalem: la virtud del Señor estaba allí para sanarlos”
— Lucas 5:17

“Toda herramienta que fuere fabricada contra ti, no prosperará; tú condenarás toda lengua que se levantare contra ti en juicio. Esta es la heredad de los siervos de Jehová, su justicia de por mí, dijo Jehová”
— Isaías 54:17
“El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, entre los hermanos partirá la herencia”
— Proverbios 17:2

“Él dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz”
— Lucas 8:48

“Entonces nacerá tu luz como el alba, tu salud se dejará ver presto; é irá tu justicia delante de ti, la gloria de Jehová será tu retaguardia”
— Isaías 58:8

“He aquí que yo le hago subir sanidad medicina; los curaré, les revelaré abundancia de paz de verdad”
— Jeremías 33:6
“Les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíobreros á su mies”
— Lucas 10:2

“Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, á ti hemos esperado: tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salud en tiempo de la tribulación”
— Isaías 33:2

“No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podeís llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar”
— 1 Corintios 10:13

“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: Sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos”
— Salmos 6:2

“Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, que entren por las puertas en la ciudad”
— Apocalipsis 22:14

“La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27
“Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz”
— Lucas 17:15

“Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, el que ensalza mi cabeza”
— Salmos 3:3
“Rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino, sanando toda enfermedad toda dolencia en el pueblo”
— Mateo 4:23
“Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones Israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto? ó ¿por qué ponéis los ojos en nosotros, como si con nuestra virtud ó piedad hubiésemos hecho andar á éste?”
— Hechos 3:12

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“CLAMA á voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, anuncia á mi pueblo su rebelión, á la casa de Jacob su pecado”
— Isaías 58:1

“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él”
— Hechos 10:38

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19

“Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego mudo, le sanó; de tal manera, que el ciego mudo hablaba veía”
— Mateo 12:22

“Esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye”
— 1 Juan 5:14

“La oración de fe salvará al enfermo, el Señor lo levantará; si estuviere en pecados, le serán perdonados”
— Santiago 5:15

“Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”
— Oseas 4:6
“Yo medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad: porque mi furor se apartó de ellos”
— Oseas 14:4

“Mas yo haré venir sanidad para ti, te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca”
— Jeremías 30:17

“Toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, sanaba á todos”
— Lucas 6:19

“Ved ahora que yo, yo soy, no hay dioses conmigo: Yo hago morir, yo hago vivir: Yo hiero, yo curo: no hay quien pueda librar de mi mano”
— Deuteronomio 32:39

“Asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles”
— Romanos 8:26

“Yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”
— Apocalipsis 21:2

“Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, él bendecirá tu pan tus aguas; yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”
— Éxodo 23:25
“Los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simón, que es dicho Pedro, Andrés su hermano; Jacobo, hijo de Zebedeo, Juan su hermano”
— Mateo 10:2
“A otro, fe por el mismo Espíritu, á otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu”
— 1 Corintios 12:9
“Volviendo los mensajeros otra vez, dijeron: Así dijo Ben-adad: Yo te envié á decir: Tu plata tu oro, tus mujeres tus hijos me darás”
— 1 Reyes 20:5

“Rodeaba Jesús por todas las ciudades aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino, sanando toda enfermedad todo achaque en el pueblo”
— Mateo 9:35
“Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos”
— Salmos 146:8

“Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. luego cobró la vista, seguía á Jesús en el camino”
— Marcos 10:52

“El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados”
— Lucas 4:18

“Oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”
— Mateo 9:12

“Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas: cree solamente, será salva”
— Lucas 8:50
“Sanad los enfermos que en ella hubiere, decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios”
— Lucas 10:9

“Confesaos vuestras faltas unos á otros, rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”
— Santiago 5:16

“Vuelve, di á Ezechîas, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de Jehová”
— 2 Reyes 20:5