Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Discipulado y Enseñanza. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Discipulado y Enseñanza, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“Decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, tome su cruz cada día, sígame”
— Lucas 9:23

“Lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga á los hombres fieles que serán idóneos para enseñar también á otros”
— 2 Timoteo 2:2

“Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que posee, no puede ser mi discípulo”
— Lucas 14:33

“Cualquiera que no trae su cruz, viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”
— Lucas 14:27

“El discípulo no es sobre su maestro; mas cualquiera que fuere como el maestro, será perfecto”
— Lucas 6:40

“SED imitadores de mí, así como yo de Cristo”
— 1 Corintios 11:1

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas”
— 1 Pedro 2:21

“Si alguno viene á mí, no aborrece á su padre, madre, mujer, é hijos, hermanos, hermanas, aun también su vida, no puede ser mi discípulo”
— Lucas 14:26
“Pasando Jesús de allí, vió á un hombre que estaba sentado al banco de los públicos tributos, el cual se llamaba Mateo; dícele: Sígueme. se levantó, le siguió”
— Mateo 9:9
“El que no toma su cruz, sigue en pos de mí, no es digno de mí”
— Mateo 10:38

“Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”
— Mateo 28:20

“Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, tome su cruz, sígame”
— Mateo 16:24

“El que ama padre ó madre más que á mí, no es digno de mí; el que ama hijo ó hija más que á mí, no es digno de mí”
— Mateo 10:37
“Si esto propusieres á los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, criado en las palabras de la fe de la buena doctrina, la cual has alcanzado”
— 1 Timoteo 4:6

“Vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino fhhijos; sino fh amonestación del Señor”
— Efesios 6:4

“Por tanto, id, doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo”
— Mateo 28:19
“El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor”
— Mateo 10:24

“Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”
— Romanos 5:8

“Díceles: Venid en pos de mí, os haré pescadores de hombres”
— Mateo 4:19

“Porque ninguna cosa es imposible para Dios”
— Lucas 1:37
“Les dijo Jesús: Venid en pos de mí, haré que seáis pescadores de hombres”
— Marcos 1:17

“Llegando Jesús, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo en la tierra”
— Mateo 28:18

“Levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió se fué á un lugar desierto, allí oraba”
— Marcos 1:35

“Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno amará al otro, ó se llegará al uno menospreciará al otro: no podéis servir á Dios á Mammón”
— Mateo 6:24

“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”
— Juan 13:35
“EMPERO tú, habla lo que conviene á la sana doctrina”
— Tito 2:1

“Llamando á la gente con sus discípulos, les dijo: Cualquiera que quisiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, tome su cruz, sígame”
— Marcos 8:34

“En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, seáis así mis discípulos”
— Juan 15:8

“Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; me sereís testigos en Jerusalem, en toda Judea, Samaria, hasta lo último de la tierra”
— Hechos 1:8

“El que es enseñado en la palabra, comunique en todos los bienes al que lo instruye”
— Gálatas 6:6

“Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros”
— Filipenses 1:3

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad”
— Tito 2:7
“Mas los once discípulos se fueron á Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado”
— Mateo 28:16

“Decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos”
— Juan 8:31

“No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; os he puesto para que vayáis llevéis fruto, vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé”
— Juan 15:16
“Así que, los doce convocaron la multitud de los discípulos, dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, sirvamos á las mesas”
— Hechos 6:2
“TÉNGANNOS los hombres por ministros de Cristo, dispensadores de los misterios de Dios”
— 1 Corintios 4:1
“Conversaron todo un año allí con la iglesia, enseñaron á mucha gente; los discípulos fueron llamados Cristianos primeramente en Antioquía”
— Hechos 11:26

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros”
— Juan 13:34
“Entonces en Joppe había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras de limosnas que hacía”
— Hechos 9:36

“Perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan, en las oraciones”
— Hechos 2:42

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
— 2 Corintios 5:17

“Respondió Jesús, díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios”
— Juan 3:3