Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Pecaminosidad. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Pecaminosidad, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“Codiciáis, no tenéis; matáis ardéis de envidia, no podéis alcanzar; combatís gerreáis, no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”
— Santiago 4:2

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel justo para que nos perdone nuestros pecados, nos limpie de toda maldad”
— 1 Juan 1:9

“No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podeís llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar”
— 1 Corintios 10:13

“Por cuanto todos pecaron, están distituídos de la gloria de Dios”
— Romanos 3:23

“Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, avaricia, que es idolatría”
— Colosenses 3:5

“Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
— Romanos 6:23

“Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de él; porque por la ley es el conocimiento del pecado”
— Romanos 3:20

“Sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados”
— 1 Pedro 4:8
“El tornará, él tendrá misericordia de nosotros; él sujetará nuestras iniquidades, echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados”
— Miqueas 7:19

“El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa se aparta, alcanzará misericordia”
— Proverbios 28:13

“Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con él, andamos en tinieblas, mentimos, no hacemos la verdad”
— 1 Juan 1:6

“El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios”
— Juan 3:18
“Mandó el rey llamar magos, astrólogos, encantadores, Caldeos, para que mostrasen al rey sus sueños. Vinieron pues, se presentaron delante del rey”
— Daniel 2:2

“Pero fornicación toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene á santos”
— Efesios 5:3

“Vosotros de vuestro padre el diablo sois, los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, padre de mentira”
— Juan 8:44
“¿Pues qué? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de la gracia? En ninguna manera”
— Romanos 6:15

“No he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento”
— Lucas 5:32

“Si fuéremos infieles, él permanece fiel: no se puede negar á sí mismo”
— 2 Timoteo 2:13

“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”
— Gálatas 6:8

“¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció á sí mismo sin mancha á Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios vivo?”
— Hebreos 9:14

“Hay en Jerusalem á la puerta del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales”
— Juan 5:2

“Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; con la medida con que medís, os volverán á medir”
— Mateo 7:2
“¿Pues qué si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿la incredulidad de ellos habrá hecho vana la verdad de Dios?”
— Romanos 3:3

“El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca bien; el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal; porque de la abundancia del corazón habla su boca”
— Lucas 6:45

“HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre; considerándote á ti mismo, porque tú no seas también tentado”
— Gálatas 6:1

“Porque no tenemos un Pontífice que no se pueda compadecer de nuestras flaquezas; mas tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”
— Hebreos 4:15
“¿por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, no echas de ver la viga que está en tu ojo?”
— Mateo 7:3
“Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”
— Tito 2:14

“Mas buscad primeramente el reino de Dios su justicia, todas estas cosas os serán añadidas”
— Mateo 6:33

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“Ahora pues, ¿por qué te detienes? Levántate, bautízate, lava tus pecados, invocando su nombre”
— Hechos 22:16

“Así también Cristo fué ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos; la segunda vez, sin pecado, será visto de los que le esperan para salud”
— Hebreos 9:28

“Digo pues: Andad en el Espíritu, no satisfagáis la concupiscencia de la carne”
— Gálatas 5:16

“En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia”
— Efesios 1:7

“Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial”
— Mateo 6:14

“Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, redargúyele entre ti él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano”
— Mateo 18:15

“Cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también á vosotros vuestras ofensas”
— Marcos 11:25

“En que en otro tiempo anduvisteis conforme á la condición de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia”
— Efesios 2:2
“Acerca de su Hijo, (que fué hecho de la simiente de David según la carne”
— Romanos 1:3
“Por tanto, yo os juzgaré á cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice el Señor Jehová. Convertíos, volveos de todas vuestras iniquidades; no os será la iniquidad causa de ruina”
— Ezequiel 18:30

“Porque así como en Adam todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados”
— 1 Corintios 15:22

“Respondió Jesús, díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios”
— Juan 3:3

“Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Señor nuestro”
— Romanos 5:21

“Me buscaréis hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”
— Jeremías 29:13
“El revela lo profundo lo escondido: conoce lo que está en tinieblas, la luz mora con él”
— Daniel 2:22

“Mas ahora, librados del pecado, hechos siervos á Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, por fin la vida eterna”
— Romanos 6:22

“¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?”
— 1 Corintios 6:2

“Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado”
— Juan 8:34

“El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”
— Juan 3:36

“Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”
— Mateo 5:29

“¿Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, olvidas el pecado del resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia”
— Miqueas 7:18

“Velad debidamente, no pequéis; porque algunos no conocen á Dios: para vergüenza vuestra hablo”
— 1 Corintios 15:34

“Este vino á Jesús de noche, díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él”
— Juan 3:2

“Os daré corazón nuevo, pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, os daré corazón de carne”
— Ezequiel 36:26

“Engañoso es el corazón más que todas las cosas, perverso; ¿quién lo conocerá?”
— Jeremías 17:9
“Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, la potencia del pecado, la ley”
— 1 Corintios 15:56
“Si bien todos nosotros somos como suciedad, todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; caímos todos nosotros como la hoja, nuestras maldades nos llevaron como viento”
— Isaías 64:6

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”
— Isaías 53:6

“Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; yo le resucitaré en el día postrero”
— Juan 6:44

“Por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano”
— 1 Corintios 15:2

“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24

“Porque donde hay envidia contención, allí hay perturbación toda obra perversa”
— Santiago 3:16

“Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos”
— Santiago 2:10

“De una misma boca proceden bendición maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas”
— Santiago 3:10

“Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, no son ellos los mismos que os arrastran á los juzgados?”
— Santiago 2:6

“El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, no lo hace”
— Santiago 4:17

“Adúlteros adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”
— Santiago 4:4

“La religión pura sin mácula delante de Dios Padre es esta: Visitar los huérfanos las viudas en sus tribulaciones, guardarse sin mancha de este mundo”
— Santiago 1:27

“Allegaos á Dios, él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones”
— Santiago 4:8

“PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también estad armados del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó de pecado”
— 1 Pedro 4:1