Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Rico en el cielo. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Rico en el cielo, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla el orín corrompe, donde ladronas minan hurtan”
— Mateo 6:19

“Os digo, que así habrá más gozo en el cielo de un pecador que se arrepiente, que de noventa nueve justos, que no necesitan arrepentimiento”
— Lucas 15:7

“Dícele Jesús: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, da lo á los pobres, tendrás tesoro en el cielo; ven, sígueme”
— Mateo 19:21

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”
— Colosenses 3:2

“Vended lo que poseéis, dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe”
— Lucas 12:33

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros”
— Juan 14:2

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; la muerte no será más; no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4

“Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentación lazo, en muchas codicias locas dañosas, que hunden á los hombres en perdición muerte”
— 1 Timoteo 6:9
“Sin cotradicción, grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado á los Gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria”
— 1 Timoteo 3:16

“Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”
— Filipenses 3:20

“Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, que es galardonador de los que le buscan”
— Hebreos 11:6

“SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios”
— Colosenses 3:1

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1
“Jesús, oído esto, le dijo: Aun te falta una cosa: vende todo lo que tienes, da á los pobres, tendrás tesoro en el cielo; ven, sígueme”
— Lucas 18:22

“Pues si en las malas riquezas no fuísteis fieles. ¿quién os confiará lo verdadero?”
— Lucas 16:11
“Mas ay de vosotros, ricos! porque tenéis vuestro consuelo”
— Lucas 6:24

“Llegándose los Fariseos, le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar á su mujer”
— Marcos 10:2

“En ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos”
— Hechos 4:12

“El Señor me librará de toda obra mala, me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”
— 2 Timoteo 4:18
“EN esto, juntándose muchas gentes, tanto que unos á otros se hollaban, comenzó á decir á sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los Fariseos, que es hipocresía”
— Lucas 12:1

“Mas confiamos, más quisiéramos partir del cuerpo, estar presentes al Señor”
— 2 Corintios 5:8
“Allí no habrá más noche; no tienen necesidad de lumbre de antorcha, ni de lumbre de sol: porque el Señor Dios los alumbrará: reinarán para siempre jamás”
— Apocalipsis 22:5
“Como doloridos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo á muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo”
— 2 Corintios 6:10
“Así es el que hace para sí tesoro, no es rico en Dios”
— Lucas 12:21
“Habiendo dicho estas cosas, viéndo lo ellos, fué alzado; una nube le recibió le quitó de sus ojos”
— Hechos 1:9

“Muy amados, ahora somos hijos de Dios, aun no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él, porque le veremos como él es”
— 1 Juan 3:2

“El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; no borraré su nombre del libro de la vida, confesaré su nombre delante de mi Padre, delante de sus ángeles”
— Apocalipsis 3:5
“Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo”
— Juan 6:51

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”
— Apocalipsis 2:7

“Sé vigilante confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios”
— Apocalipsis 3:2
“Empero deseaban la mejor, es á saber, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les había aparejado ciudad”
— Hebreos 11:16
“Entonces Jesús, mirando alrededor, dice á sus discípulos: Cuán dificilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas”
— Marcos 10:23
“Para una herencia incorruptible, que no puede contaminarse, ni marchitarse, reservada en los cielos”
— 1 Pedro 1:4
“Gozaos en aquel día, alegraos; porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres á los profetas”
— Lucas 6:23
“Refirióles una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había llevado mucho”
— Lucas 12:16
“Porque no me propuse saber algo entre vosotros, sino á Jesucristo, á éste crucificado”
— 1 Corintios 2:2

“Por esto también gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra habitación celestial”
— 2 Corintios 5:2

“Díjoles: Mirad, guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”
— Lucas 12:15

“Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, herederos del reino que ha prometido á los que le aman?”
— Santiago 2:5

“Los que tienen amos fieles, no los tengan en menos, por ser hermanos; antes sírvanles mejor, por cuanto son fieles amados, partícipes del beneficio. Esto enseña exhorta”
— 1 Timoteo 6:2

“En todo os he enseñado que, trabajando así, es necesario sobrellevar á los enfermos, tener presente las palabras del Señor Jesús, el cual dijo: Más bienaventurada cosa es dar que recibir”
— Hechos 20:35
“He aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, era rico”
— Lucas 19:2

“DE cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, tal fornicación cual ni aun se nombra entre los Gentiles; tanto que alguno tenga la mujer de su padre”
— 1 Corintios 5:1

“Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros”
— Filipenses 1:3

“Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que no haya de ser sabido”
— Lucas 12:2
“Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha”
— Mateo 6:3
“Entonces Jesús mirándole, amóle, díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, da á los pobres, tendrás tesoro en el cielo; ven, sígueme, tomando tu cruz”
— Marcos 10:21

“No habrá más maldición; sino que el trono de Dios del Cordero estará en ella, sus siervos le servirán”
— Apocalipsis 22:3

“Mas los cuidados de este siglo, el engaño de las riquezas, las codicias que hay en las otras cosas, entrando, ahogan la palabra, se hace infructuosa”
— Marcos 4:19

“Irán éstos al tormento eterno, los justos á la vida eterna”
— Mateo 25:46
“El Señor, después que les habló, fué recibido arriba en el cielo, sentóse á la diestra de Dios”
— Marcos 16:19

“Mirad no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los cielos”
— Mateo 18:10

“El cielo la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán”
— Mateo 24:35
“Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque miraba á la remuneración”
— Hebreos 11:26

“Le llamó, le dijo: ¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo”
— Lucas 16:2

“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo”
— Juan 3:13

“Para que sea tu limosna en secreto: tu Padre que ve en secreto, él te recompensará en público”
— Mateo 6:4

“Jesús dijo: Dejad á los niños, no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos”
— Mateo 19:14
“Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, tengo vergüenza”
— Lucas 16:3

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos”
— 2 Corintios 5:1

“He aquí, yo vengo presto, mi galardón conmigo, para recompensar á cada uno según fuere su obra”
— Apocalipsis 22:12

“Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
— Romanos 6:23

“Antes, como está escrito: Cosas que ojo no vió, ni oreja oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman”
— 1 Corintios 2:9
“Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, donde ladrones no minan ni hurtan”
— Mateo 6:20

“De repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados”
— Hechos 2:2

“Porque no tenemos lucha contra sangre carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires”
— Efesios 6:12

“Este vino á Jesús de noche, díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él”
— Juan 3:2

“Porque ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”
— 2 Corintios 8:9