Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Sanando el cuerpo. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Sanando el cuerpo, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; por su llaga fuimos nosotros curados”
— Isaías 53:5

“El corazón alegre produce buena disposición: Mas el espíritu triste seca los huesos”
— Proverbios 17:22

“Confesaos vuestras faltas unos á otros, rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”
— Santiago 5:16

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, é hicieres lo recto delante de sus ojos, dieres oído á sus mandamientos, guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié á los Egipcios te enviaré á ti; porque yo soy Jehová tu Sanador”
— Éxodo 15:26

“El sana á los quebrantados de corazón, liga sus heridas”
— Salmos 147:3

“El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”
— 1 Pedro 2:24

“Envió su palabra, curólos, librólos de su ruina”
— Salmos 107:20

“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, oraren, buscaren mi rostro, se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados, sanaré su tierra”
— 2 Crónicas 7:14

“Sáname, oh Jehová, seré sano; sálvame, seré salvo: porque tú eres mi alabanza”
— Jeremías 17:14

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”
— Santiago 5:14

“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible”
— Marcos 9:23
“Vuestro oro plata están corrompidos de orín; su orín os será testimonio, comerá del todo vuestras carnes como fuego. Os habéis allegado tesoro para en los postreros días”
— Santiago 5:3

“ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, sanasen toda enfermedad toda dolencia”
— Mateo 10:1

“Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso; mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, de la venidera”
— 1 Timoteo 4:8
“El siervo prudente se enseñoreará del hijo que deshonra, entre los hermanos partirá la herencia”
— Proverbios 17:2

“Empero sin fe es imposible agradar á Dios; porque es menester que el que á Dios se allega, crea que le hay, que es galardonador de los que le buscan”
— Hebreos 11:6

“Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. luego cobró la vista, seguía á Jesús en el camino”
— Marcos 10:52

“A Euodias ruego, á Syntychê exhorto, que sientan lo mismo en el Señor”
— Filipenses 4:2

“La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27

“ES pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven”
— Hebreos 11:1

“Extendiendo Jesús su mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. luego su lepra fué limpiada”
— Mateo 8:3

“Honra á tu padre á tu madre, que es el primer mandamiento con promesa”
— Efesios 6:2

“Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas: cree solamente, será salva”
— Lucas 8:50

“No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10

“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: Sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos”
— Salmos 6:2

“Como lo entendieron las gentes, le siguieron; él las recibió, les hablaba del reino de Dios, sanaba á los que tenían necesidad de cura”
— Lucas 9:11
“Hacía Dios singulares maravillas por manos de Pablo”
— Hechos 19:11

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1
“Aconteció un día, que él estaba enseñando, los Fariseos doctores de la ley estaban sentados, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea Jerusalem: la virtud del Señor estaba allí para sanarlos”
— Lucas 5:17

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19

“Jesucristo es el mismo ayer, hoy, por los siglos”
— Hebreos 13:8
“Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, queda sana de tu azote”
— Marcos 5:34
“En el medio de la plaza de ella, de la una de la otra parte del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones”
— Apocalipsis 22:2

“Porque ninguna cosa es imposible para Dios”
— Lucas 1:37

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; la muerte no será más; no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4

“Saliendo Jesús, vió un gran gentío, tuvo compasión de ellos, sanó á los que de ellos había enfermos”
— Mateo 14:14

“Quitará Jehová de ti toda enfermedad; todas las malas plagas de Egipto, que tú sabes, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren”
— Deuteronomio 7:15

“La esperanza que se prolonga, es tormento del corazón: Mas árbol de vida es el deseo cumplido”
— Proverbios 13:12

“Entonces nacerá tu luz como el alba, tu salud se dejará ver presto; é irá tu justicia delante de ti, la gloria de Jehová será tu retaguardia”
— Isaías 58:8
“Volviendo los mensajeros otra vez, dijeron: Así dijo Ben-adad: Yo te envié á decir: Tu plata tu oro, tus mujeres tus hijos me darás”
— 1 Reyes 20:5
“Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, llevó nuestras dolencias”
— Mateo 8:17

“Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud”
— 1 Pedro 2:2
“Yo medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad: porque mi furor se apartó de ellos”
— Oseas 14:4

“Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe”
— 1 Juan 5:4
“Asimismo te ruego también á ti, hermano compañero, ayuda á las que trabajaron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también, los demás mis colaboradores, cuyos nombres están en el libro de la vida”
— Filipenses 4:3

“El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”
— Salmos 103:3

“Mi carne mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón mi porción es Dios para siempre”
— Salmos 73:26

“Un cuerpo, un Espíritu; como sois también llamados á una misma esperanza de vuestra vocación”
— Efesios 4:4

“El corazón apacible es vida de las carnes: Mas la envidia, pudrimiento de huesos”
— Proverbios 14:30
“Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos”
— Salmos 146:8

“Ved ahora que yo, yo soy, no hay dioses conmigo: Yo hago morir, yo hago vivir: Yo hiero, yo curo: no hay quien pueda librar de mi mano”
— Deuteronomio 32:39

“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor: Mullirás toda su cama en su enfermedad”
— Salmos 41:3

“No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podeís llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar”
— 1 Corintios 10:13

“El ladrón no viene sino para hurtar, matar, destruir: yo he venido para que tengan vida, para que la tengan en abundancia”
— Juan 10:10

“Porque también á nosotros se nos ha evangelizado como á ellos; mas no les aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fe”
— Hebreos 4:2

“Vuelve, di á Ezechîas, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás á la casa de Jehová”
— 2 Reyes 20:5
“Rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino, sanando toda enfermedad toda dolencia en el pueblo”
— Mateo 4:23

“Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, el que ensalza mi cabeza”
— Salmos 3:3

“Toda la gente procuraba tocarle; porque salía de él virtud, sanaba á todos”
— Lucas 6:19

“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo”
— 2 Corintios 12:9

“Bendice, alma mía, á Jehová, no olvides ninguno de sus beneficios”
— Salmos 103:2

“Rodeaba Jesús por todas las ciudades aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino, sanando toda enfermedad todo achaque en el pueblo”
— Mateo 9:35

“Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis á este monte: Pásate de aquí allá: se pasará: nada os será imposible”
— Mateo 17:20

“He aquí que yo le hago subir sanidad medicina; los curaré, les revelaré abundancia de paz de verdad”
— Jeremías 33:6

“Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado”
— Salmos 41:4

“Á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en nosotros”
— Efesios 3:20

“Jehová Dios mío, A ti clamé, me sanaste”
— Salmos 30:2
“Les decía: La mies á la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíobreros á su mies”
— Lucas 10:2

“Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia”
— Mateo 10:8

“Panal de miel son los dichos suaves. Suavidad al alma medicina á los huesos”
— Proverbios 16:24

“Mas yo haré venir sanidad para ti, te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca”
— Jeremías 30:17

“Cuanto á Jesús de Nazaret; cómo le ungió Dios de Espíritu Santo de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él”
— Hechos 10:38
“Sanad los enfermos que en ella hubiere, decidles: Se ha llegado á vosotros el reino de Dios”
— Lucas 10:9

“Oyéndolo Jesús, le dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”
— Mateo 9:12

“El Espíritu del Señor es sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados”
— Lucas 4:18

“La oración de fe salvará al enfermo, el Señor lo levantará; si estuviere en pecados, le serán perdonados”
— Santiago 5:15

“Mas á vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, en sus alas traerá salud: saldréis, saltaréis como becerros de la manada”
— Malaquías 4:2

“Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, él bendecirá tu pan tus aguas; yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti”
— Éxodo 23:25