Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Cómo llegar al cielo. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Cómo llegar al cielo, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.

“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1

“No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez”
— Juan 3:7

“Pedro les dice: Arrepentíos, bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; recibiréis el don del Espíritu Santo”
— Hechos 2:38

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os lo hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros”
— Juan 14:2

“Jesús le dice: Yo soy el camino, la verdad, la vida: nadie viene al Padre, sino por mí”
— Juan 14:6

“Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios, que vive permanece para siempre”
— 1 Pedro 1:23

“Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”
— Romanos 5:8

“He aquí, yo estoy á la puerta llamo: si alguno oyere mi voz abriere la puerta, entraré á él, cenaré con él, él conmigo”
— Apocalipsis 3:20

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16

“Limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; la muerte no será más; no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas”
— Apocalipsis 21:4

“En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia”
— Efesios 1:7

“PARA todas las cosas hay sazón, todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo”
— Eclesiastés 3:1

“Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para que fuésemos justificados por la fe de Cristo, no por las obras de la ley; por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada”
— Gálatas 2:16
“Habiendo dicho estas cosas, viéndo lo ellos, fué alzado; una nube le recibió le quitó de sus ojos”
— Hechos 1:9

“Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
— Romanos 6:23

“Nuestro socorro es en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo la tierra”
— Salmos 124:8

“Porque he aquí que yo crío nuevos cielos nueva tierra: de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento”
— Isaías 65:17
“El Señor, después que les habló, fué recibido arriba en el cielo, sentóse á la diestra de Dios”
— Marcos 16:19

“Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo la tierra con tu gran poder, con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti”
— Jeremías 32:17
“El edificó en el cielo sus gradas, ha establecido su expansión sobre la tierra: él llama las aguas de la mar, sobre la haz de la tierra las derrama: Jehová es su nombre”
— Amós 9:6
“Aprende pues hoy, reduce á tu corazón que Jehová él es el Dios arriba en el cielo, abajo sobre la tierra; no hay otro”
— Deuteronomio 4:39

“El cielo la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán”
— Mateo 24:35

“Este vino á Jesús de noche, díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él”
— Juan 3:2

“De repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados”
— Hechos 2:2
“¿Ocultaráse alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No hincho yo, dice Jehová, el cielo la tierra?”
— Jeremías 23:24
“Como salió del vientre de su madre, desnudo, así se vuelve, tornando como vino; nada tuvo de su trabajo para llevar en su mano”
— Eclesiastés 5:15
“Ensálzate, oh Dios, sobre los cielos; sobre toda la tierra tu gloria”
— Salmos 108:5

“PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos”
— 2 Corintios 5:1

“Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, el que ensalza mi cabeza”
— Salmos 3:3

“Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, mis pensamientos más que vuestros pensamientos”
— Isaías 55:9

“Os digo, que así habrá más gozo en el cielo de un pecador que se arrepiente, que de noventa nueve justos, que no necesitan arrepentimiento”
— Lucas 15:7

“Porque no tenemos lucha contra sangre carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires”
— Efesios 6:12

“Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo”
— Filipenses 3:20
“Dijo Dios: Sea la luz: fué la luz”
— Génesis 1:3

“Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”
— Romanos 10:9

“¿A quién tengo yo en los cielos? fuera de ti nada deseo en la tierra”
— Salmos 73:25

“Jesús dijo: Dejad á los niños, no les impidáis de venir á mí; porque de los tales es el reino de los cielos”
— Mateo 19:14
“Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo”
— Juan 6:51

“Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”
— 2 Corintios 5:21
“Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; Sobre toda la tierra tu gloria”
— Salmos 57:5

“Nuestro Dios está en los cielos: Todo lo que quiso ha hecho”
— Salmos 115:3

“Mas confiamos, más quisiéramos partir del cuerpo, estar presentes al Señor”
— 2 Corintios 5:8

“DE cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, tal fornicación cual ni aun se nombra entre los Gentiles; tanto que alguno tenga la mujer de su padre”
— 1 Corintios 5:1

“En ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos”
— Hechos 4:12

“Diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado”
— Mateo 3:2

“Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, á Jesucristo, al cual has enviado”
— Juan 17:3

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel justo para que nos perdone nuestros pecados, nos limpie de toda maldad”
— 1 Juan 1:9

“Por cuanto todos pecaron, están distituídos de la gloria de Dios”
— Romanos 3:23
“Sin cotradicción, grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado á los Gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria”
— 1 Timoteo 3:16

“El Señor me librará de toda obra mala, me preservará para su reino celestial: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”
— 2 Timoteo 4:18

“Respondió Jesús, díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios”
— Juan 3:3

“De la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez, después el juicio”
— Hebreos 9:27

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”
— Colosenses 3:2

“Del trabajo de su alma verá será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo á muchos, él llevará las iniquidades de ellos”
— Isaías 53:11

“El cual tenía un incensario de oro, el arca del pacto cubierta de todas partes alrededor de oro; en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, las tablas del pacto”
— Hebreos 9:4

“El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”
— Juan 3:36