Bienvenido a nuestro sitio dedicado a explorar los diferentes versículos y enseñanzas de la Biblia sobre Cristianos que se han descarriado. Este es uno de los muchos mensajes bíblicos que desempeñan un papel importante en nuestras vidas.
Aquí encontrarás una colección de versículos bíblicos y pasajes relacionados que abordan directamente el tema de Cristianos que se han descarriado, así como una variedad de textos asociados que profundizan en las diversas complejidades y matices de este tema.
Esperamos que encuentres la información aquí valiosa e inspiradora. Ahora, adentrémonos en los versículos de la Biblia para aprender más.
“Mas sed hacedores de la palabra, no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”
— Santiago 1:22
“Recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, exponiéndole á vituperio”
— Hebreos 6:6
“LA revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar á sus siervos las cosas que deben suceder presto; la declaró, enviándo la por su ángel á Juan su siervo”
— Apocalipsis 1:1
“De sus caminos será harto el apartado de razón: el hombre de bien estará contento del suyo”
— Proverbios 14:14
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel justo para que nos perdone nuestros pecados, nos limpie de toda maldad”
— 1 Juan 1:9
“HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre; considerándote á ti mismo, porque tú no seas también tentado”
— Gálatas 6:1
“Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, mostrad en vuestra fe virtud, en la virtud ciencia”
— 2 Pedro 1:5
“Entre tanto, está mi pueblo adherido á la rebelión contra mí: aunque lo llaman al Altísimo, ninguno absolutamente quiere ensalzar le”
— Oseas 11:7
“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, oraren, buscaren mi rostro, se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré sus pecados, sanaré su tierra”
— 2 Crónicas 7:14
“Convertíos, hijos rebeldes, sanaré vuestras rebeliones. He aquí nosotros venimos á tí; porque tú eres Jehová nuestro Dios”
— Jeremías 3:22
“Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él”
— Romanos 8:9
“Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados gustaron el don celestial, fueron hechos partícipes del Espíritu Santo”
— Hebreos 6:4
“ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre”
— Gálatas 5:1
“Estando confiado de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”
— Filipenses 1:6
“Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado”
— Hebreos 10:26
“Porque de cierto morimos, somos como aguas derramadas por tierra, que no pueden volver á recogerse: ni Dios quita la vida, sino que arbitra medio para que su desviado no sea de él excluido”
— 2 Samuel 14:14
“Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días tres noches”
— Mateo 12:40
“El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, no lo hace”
— Santiago 4:17
“Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado”
— Salmos 41:4
“Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”
— 2 Corintios 5:21
“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno”
— Romanos 3:10
“Si en mi corazón hubiese yo mirado á la iniquidad, El Señor no me oyera”
— Salmos 66:18
“Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien significante, ¿cómo se entenderá lo que se dice? porque hablaréis al aire”
— 1 Corintios 14:9
“Este vino á Jesús de noche, díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él”
— Juan 3:2
“Confesaos vuestras faltas unos á otros, rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho”
— Santiago 5:16
“El corazón apacible es vida de las carnes: Mas la envidia, pudrimiento de huesos”
— Proverbios 14:30
“Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, no solamente por la fe”
— Santiago 2:24
“Vuélveme el gozo de tu salud; el espíritu libre me sustente”
— Salmos 51:12
“Consumado, vino á ser causa de eterna salud á todos los que le obedecen”
— Hebreos 5:9
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, no estribes en tu prudencia”
— Proverbios 3:5
“Mas la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo á Cristo:)”
— Romanos 10:6
“LAS moscas muertas hacen heder dar mal olor el perfume del perfumista: así una pequeña locura, al estimado por sabiduría honra”
— Eclesiastés 10:1
“Porque siete veces cae el justo, se torna á levantar; Mas los impíos caerán en el mal”
— Proverbios 24:16
“¿Por qué es este pueblo de Jerusalem rebelde con rebeldía perpetua? Abrazaron el engaño, no han querido volverse”
— Jeremías 8:5
“Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: con los malos fué contado: porque lo que está escrito de mí, cumplimiento tiene”
— Lucas 22:37
“Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. partiendo sus vestidos, echaron suertes”
— Lucas 23:34
“Desde entonces comenzó Jesús á predicar, á decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado”
— Mateo 4:17
“Porque, si por un delito reinó la muerte por uno, mucho más reinarán en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de gracia, del don de la justicia”
— Romanos 5:17
“Decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, tome su cruz cada día, sígame”
— Lucas 9:23
“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor temblor”
— Filipenses 2:12
“Luego la fe es por el oir; el oir por la palabra de Dios”
— Romanos 10:17
“Asimismo gustaron la buena palabra de Dios, las virtudes del siglo venidero”
— Hebreos 6:5
“Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas”
— 1 Pedro 2:21
“En el día que juzgará el Señor lo encubierto de los hombres, conforme á mi evangelio, por Jesucristo”
— Romanos 2:16
“Les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio á toda criatura”
— Marcos 16:15
“Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplieren los setenta años, yo os visitaré, despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para tornaros á este lugar”
— Jeremías 29:10
“HERMANOS míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación”
— Santiago 3:1
“Á los que predestinó, á éstos también llamó; á los que llamó, á éstos también justificó; á los que justificó, á éstos también glorificó”
— Romanos 8:30
“Toda Escritura es inspirada divinamente útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia”
— 2 Timoteo 3:16
“Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de él; porque por la ley es el conocimiento del pecado”
— Romanos 3:20
“Por las cuales nos son dadas preciosas grandísimas promesas, para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huído de la corrupción que está en el mundo por concupiscencia”
— 2 Pedro 1:4
“Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”
— Mateo 5:48
“He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”
— Apocalipsis 3:11
“Vió Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”
— Génesis 6:5
“Sino una horrenda esperanza de juicio, hervor de fuego que ha de devorar á los adversarios”
— Hebreos 10:27
“Respondieron, dijéronle: En pecados eres nacido todo, ¿tú nos enseñas? echáronle fuera”
— Juan 9:34
“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado de la muerte”
— Romanos 8:2
“David fué muy angustiado, porque el pueblo hablaba de apedrearlo; porque todo el pueblo estaba con ánimo amargo, cada uno por sus hijos por sus hijas: mas David se esforzó en Jehová su Dios”
— 1 Samuel 30:6
“Para la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no puede mentir, prometió antes de los tiempos de los siglos”
— Tito 1:2
“Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, serás salvo tú, tu casa”
— Hechos 16:31
“Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; para que creyendo, tengáis vida en su nombre”
— Juan 20:31
“Por cuanto ha establecido un día, en el cual ha de juzgar al mundo con justicia, por aquel varón al cual determinó; dando fe á todos con haberle levantado de los muertos”
— Hechos 17:31
“Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33
“Con Cristo estoy juntamente crucificado, vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, se entregó á sí mismo por mí”
— Gálatas 2:20
“Me buscaréis hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”
— Jeremías 29:13
“No os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable perfecta”
— Romanos 12:2
“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia, longanimidad, ignorando que su benignidad te guía á arrepentimiento?”
— Romanos 2:4
“Si nuestras iniquidades testifican contra nosotros, oh Jehová, haz por amor de tu nombre; porque nuestras rebeliones se han multiplicado, contra ti pecamos”
— Jeremías 14:7
“Porque ninguna cosa es imposible para Dios”
— Lucas 1:37
“Yo medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad: porque mi furor se apartó de ellos”
— Oseas 14:4
“Conoceréis la verdad, la verdad os libertará”
— Juan 8:32
“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida”
— Juan 5:24